El 24 de octubre, Norma Duval acudió, al igual que ha hecho en los últimos cinco años, al acto organizado por la firma Lindor y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología para celebrar el Día del Cuidador. Norma, que lleva muchos años cuidando de su madre, que padece alzhéimer, sabe muy bien lo duro que es ejercer esta labor. Sin embargo, en esta ocasión, Duval sorprendió a todos los presentes haciendo, visiblemente emocionada, un llamamiento desesperado repleto de emotividad.

«Yo tengo un grandísimo cariño por una mujer que está enferma, que es Carmen Sevilla. Como muchos sabréis, empecé a trabajar con Carmen Sevilla, con solo 17 años. Una relación profesional que luego se convirtió en familia. Su hijo, Augusto, se ha criado con nosotros. Ha crecido con mi hermana, Carla, y hemos formado una familia muy bonita durante muchos años… Luego por diferentes motivos, te casas, tienes hijos, viajas, pero el cariño siempre ha estado ahí presente. Yo, en el año 2015, le pedí a Augusto que me dejara ver a su madre, porque quiero despedirme de ella (Norma tiene que parar porque la emoción no le deja continuar). No he tenido respuesta. Desde aquí hago un llamamiento para poder despedirme de Carmen Sevilla. Quiero volver a abrazarla. No quiero despedirme delante de un ataúd”.

«Quiero volver a abrazar a Carmen Sevilla. No quiero despedirme delante de un ataúd»

Norma, nos ha dejado a todos muy sorprendidos con este tema…

Le dije a Moncho Ferrer que le dijera a Augusto que si antes del día de hoy no recibía autorización para poder verla lo iba a decir y lo he dicho.

¿No puedes presentarte en la residencia sin más?

No me parece ético eso. Tengo que tener una autorización de su hijo. Es como si queréis venir a ver a mi madre, que está igual que Carmen.. tendrás que hablar conmigo. Imagínate que me dice la enfermera que no puedo entrar… No.

¿No recibe visitas de nadie?

Yo en eso, no entro. Para mí, Carmen ha sido mi familia, mi hermana. Desde que tengo 17 años. Agripina está enterrada con mi padre. Augusto se ha criado con mi hermana, ha trabajado conmigo… Yo le contraté. No entiendo nada.

¿Augusto no te coge el teléfono?

Le escribo, pero no me contesta. Bueno, me contestó una estupidez enorme, pero mejor no hablar, porque no iba ni conmigo.

¿Crees que por esta vía lo conseguirás?

No lo sé. Me da mucha pena. Independientemente de que sea una gran estrella, para mí ha sido como mi familia y hemos tenido una relación fantástica mis padres y los suyos. Agripina era como mi abuela. Quiero dar a Carmen un abrazo y despedirme de ella, solo una vez, pero no delante de un ataúd. Llevo tres años pidiéndolo y como hoy es el día del cuidador está más que justificado. Moncho me ha dicho que vaya con él, pero no quiero hacerlo así. Me duele mucho todo esto.