Subir y bajar de peso forma parte de la trayectoria vital del cantante, quien ha logrado perder los 20 kilos que engordó durante el confinamiento a base de duras sesiones de entrenamiento.


A sus 38 años, David Bustamante es uno de los artistas más queridos de nuestro país. No solo tiene una voz envidiable. Además, tiene el don de la simpatía. Y un aspecto muy agraciado que ha encandilado a miles de admiradoras desde que se dio a conocer hace ya 20 años en la primera edición de ‘Operación Triunfo’. 

A lo largo de estas dos últimas décadas hemos sido testigos de la increíble evolución física. En todo este tiempo lo hemos visto en todas las versiones posibles: desde el aspecto fofisano y casi adolescente que lucía en la Academia de ‘OT’ a su periodo megacachas en sus primeros años con Paula Echevarría al ‘barriguismo’ con encanto de etapas más recientes. Y es que, al igual que nos pasa al resto de los mortales, al cántabro le cuesta mantenerse en forma. Le encanta el deporte, bien lo sabemos todos. Pero como buen chicarrón del Norte también le gustan mucho los placeres del paladar. Y, claro, para presumir de un ‘six pack’ hace falta sudar, y mucho, en el gimnasio. Y hacerlo de manera continuada, además.

@davibusta

Por suerte, después de una temporada un pelín abandonado, el cantante ha vuelto a por sus fueros y se ha machacado los músculos a base de bien. Las pasadas Navidades deleitaba a su legión de ‘followers’ con una instantánea durante una de sus sesiones de entrenamiento. Así compartía con el mundo entero que sus bíceps vuelven a estar más firmes que el martillo de Thor. Toda una alegría para el artista, que vuelve a estar plenamente en forma.

Hace apenas unos días enseñaba el resultado de sus esfuerzos. Aprovechando los espectaculares paisajes que ha dejado la tormenta Filomena a su paso por nuestro país, David Bustamante subía una foto en la nieve que ha sido la prueba definitiva de que vuelve a ser un ‘Sandokán’. Ataviado con pantalones negros y una ceñida camiseta de manga larga que dejaba adivinar su anatomía, el de San Vicente de la Barquera dejaba ver sus fortalecidos pectorales, sus poderosos y fortísimos brazos y unos trapecios que quitan el hipo. El que cantaba ‘No soy un superman’ en 2002 ahora parece uno!

Sus fans aplauden su transformación física

Tan sorprendente resulta su cambio que la imagen ha provocado un montón de reacciones. «Qué bien se te ve amigo!! 💪», «Estás muy fuerte amigo 😍», «Madre mía pareces Lobezno, vas a ser el cuerpo en mayúsculas del 2021!», «Sí señor, estás 💪, se nota que estás dándolo todo👍», «Ahí se nota qué estás a tope eh», «Jesús… como te estas poniendo hermoso!!💖💖» son algunos de los comentarios que le han escrito sus simpatizantes.

Foto: Gtres

El pasado noviembre, Bustamante revelaba en ‘El show de Bertín’ sus problemas con la comida. «Siempre he entrenado porque desgraciadamente siempre he tenido muy mala relación con la comida. Durante un tiempo se convertía en un premio para mí y luego me hacía sentir mucho peor. Luego llega un momento en que todo eso se calma», confesaba.

David Bustamante engordó 8 kilos en el confinamiento

En ese sentido, el confinamiento no le sentó nada bien. Fueron 99 días de encierro en casa sin apenas poder moverse y preparando muchas recetas en la cocina de casa. Eso, lógicamente, lo llevó a coger unos kilos de más. «También la cuarentena nos ha matado. Ha sido terrible. En la cuarentena subí 8 kilos, que ya los he bajado«, detallaba. «Y además como no tenía nada que hacer me dio por cocinar y la verdad es que me salía muy bien. Me ponía hasta arriba».

Ahora, Bustamante por fin se ha librado de esos 20 kilos de más. Kilos que se ha quitado de encima practicando sus deportes favoritos: correr en la cinta, jugar al pádel y al golf o practicar pilates. Mucho deporte que no serviría de nada si no fuese acompañado de una dieta equilibrada y bajo supervisión. Todo ello, sumado a buenas dosis de fuerza de voluntad, lo han ayudado a alcanzar su objetivo par 2021: recuperar la línea y volver a ser feliz con lo que tiene, feliz con lo que siente… ¡y con ese cuerpazo de infarto!