La heredera de Inditex es la protagonista de un amplio reportaje en el diario estadounidense, donde habla del imperio heredado de su padre y de su familia.


Nunca antes la habíamos visto o escuchado hablar públicamente en un medio de comunicación. Pero a sus 37 años, Marta Ortega, heredera del imperio Inditex, ha sorprendido al mundo al conceder su primera entrevista para ‘The Wall Street Journal Magazine’. En su encuentro con el diario estadounidense, la hija de Amancio Ortega ha roto su silencio y, por una vez, ha abandonado de su habitual ostracismo, para hablar de la empresa en la que no trabaja como directiva, sino en la parte creativa, desde hace ya 14 años.

«Estaré donde la empresa más me necesite»

«La primera semana pensé que no iba a sobrevivir», destaca la gallega. “Pero luego te vuelves un poco adicto a la tienda. Algunas personas nunca quieren irse. Es el corazón de la empresa». Marta, en cuyas manos cae un imperio de la moda que vende más de 450 millones de artículos al año, confiesa que visita alguna tienda de Zara casi todas las semanas. Esto la ayuda a realizar su labor en la compañía, que consiste en supervisar los diseños y la comercialización de ropa de mujer, así como gestionar la imagen de la marca. Y es que, tal y como ha revelado, le gusta estar «cerca del producto», que es lo que «hizo siempre mi padre».

© The Wall Street Journal Magazine

«Siempre estaré donde la empresa más me necesite», admite. En el amplio reportaje que le dedica la revista del rotativo, varios pesos pesados de Inditex hablan de ella. La definen como una mujer «muy humilde» que, a simple vista, solo aparenta ser «una empleada más» para quien no la conozca. También señalan que trabajar con ella es como trabajar en una empresa familiar. «Obviamente somos una gran empresa, pero siento que no es tan grande, no sé nada sobre las grandes cifras. Ni siquiera queremos hablar de ellas. En nuestro trabajo diario no es algo que nos preocupe», admite ella.

Otros empleados destacan que siempre viste de Zara porque su madre es la encargada de comprar la ropa que lleva. Y aunque su madre adquiera gran parte de su guardarropa, lo cierto es que es una apasionada de la alta costura. El diario destaca que Marta Ortega es fiel a los desfiles de grandes diseñadores, como Valentino Couture. También suele lucir modelos de otras marcas exclusivas, como Hermès y Celine.

En la que es su primera entrevista, -y quizás la única en mucho tiempo-, hay un espacio destacado para Carlos Torretta, su marido. De él, el diario destaca que «trabaja junto a su esposa en lo que la compañía llama «comunicaciones en línea», manteniendo su escritorio en un estudio cavernoso en el lugar donde, en un día cualquiera, pueden estar en marcha múltiples sesiones con las mejores modelos editoriales, como Edita Vilkeviciute y Rebecca Longendyke». Asimismo, recogen que la pareja vive en un dúplex en La Coruña con la hija que tienen en común, Matilda, de un año de edad, y con Amancio, de ocho, fruto de la relación de Marta con el jinete Sergio Álvarez Moya.

Las mujeres que han marcado su trayectoria: su madre y su abuela materna

Aunque Marta Ortega ha heredado el hermetismo de su padre en lo que a medios se refiere, en este encuentro con el periódico americano abre una ventana a su vida familiar. Así, ha revelado que hay dos mujeres muy importantes en su vida: su abuela materna, «una mujer emprendedora que mantenía a sus ocho hijos trabajando como costurera y limpiadora»; y su madre, Flora Pérez, que «fue empleada de diseño de Zara durante mucho tiempo».

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Al hablar de su padre, de 85 años y retirado de Inditex, se muestra muy concisa. Se limita a abordar cuestiones meramente profesionales. Marta Ortega cree que el éxito de su empresa se basa, en buena medida, en el buen ojo de su progenitor para reclutar al personal que lo ayudara a crecer. “Esto no va de una persona haciendo un buen trabajo. Somos un equipo… Creo que (mi padre) nunca fue el mejor en nada en particular, pero fue el mejor en encontrar a la mejor persona para hacer cada cosa». 

El valioso consejo que Alber Elbaz le dio a Marta Ortega

De quien habla con especial cariño es de su amigo Alber Elbaz. El diseñador de origen israelí, fallecido el pasado mes de abril tras contraer Covid-19, le dio uno de los mejores consejos que ha recibido nunca: “Sé grande en el trabajo y pequeña en la vida”. Unas palabras que la han marcado de manera profunda: «Es una de las mejores cosas que he escuchado».