Desde que comenzó su relación con Kiko Matamoros, Marta López se ha dado a conocer como una ‘influencer’ impecable: siempre muestra una imagen de mujer prácticamente perfecta en las redes sociales. Guapa y con estilo, su perfil de Instagram es el escaparate en el que comparte fotos y vídeos de su estilo de vida: ropa de moda, cosmética exclusiva, viajes de lujo en destinos y hoteles paradisicacos, comidas en los mejores restaurantes…. y días de vino y rosas junto al colaborador de ‘Sálvame‘. Basta con echar un vistazo a su  perfil para comprobar que su día a día es verdaderamente envidiable. Todo un carrusel de momentos exquisitos que, según ella misma ha revelado, no es tan maravilloso como parece.

Y es que, como cualquier otra joven de su edad (tiene 23 años) tiene día mejores que otros. Y también tiene momentos de bajón en los que se deja llevar por el desánimo. Es lo que le ha pasado esta semana: su ánimo no está por las nubes. Ella misma lo explica a través de Stories. «Llevo unos días súper ‘down’ otra vez. El clima me mata. Acostumbrarme a otra zona, no tener ganas de nada», dice.

«Es bueno permitirse estar mal»

Consciente de que se trata de una apatía temporal. «Pero son etapas», matiza. «Todos tenemos etapas en la vida. Si no, vaya aburrimiento. Lo importante es ser consciente de ello e intentar remediarlo. Sin embargo, también es bueno permitirse estar mal y ser humano. En definitiva, exigirte menos, sea en el ámbito que sea. Y ser agradecido por lo que tienes, es algo que intento hacer cada mañana y creedme, marca la diferencia. Eso y meditar unos minutos antes de salir de la cama (Si no hay tiempo, en algún momento del día)».

Marta López
© Redes sociales.

Sus palabras podrían resultar chocantes, ya que a tenor de las últimas noticias que hemos tenido de ella todo parece ir viento en popa. Su idilio con Kiko Matamoros parece cada día más reforzado. Prueba de ello es que en los dos años que llevan juntos ya han tomado importantes decisiones. La principal: irse a vivir juntos. Y ahora, mudarse a un precioso piso en el centro de Madrid. Se trata de una vivienda ubicada en un impresionante palacete del siglo XVIII que ha sido íntegramente reformada y que cuenta con un espacio de 360 metros cuadrados. Un nidito de amor a la medida de la pareja, acostumbrada a rodearse de lo mejor.

Sin embargo, las nuevas ilusiones por la mudanza también han traído consigo cierto cansancio para Marta López. Y por eso se ha sincerado con sus 244.000 seguidores y les ha revelado cómo se ha sentido en los últimos días.

Marta López
Marta López

No es la primera vez que Marta López Álamo desmonta la aparente ‘vida perfecta’ que lleva en las redes sociales y muestra su lado más íntimo frente a las cámaras. Hace apenas unas semanas subía fotografías completamente rota, llorando, al hablar de cuánto le afectan las críticas. «Cada vez que haga algo se me critica todo. Se te quitan las ganas de ser cercana. No soy perfecta, tengo muchos más defectos que virtudes, pero no soy mala persona. No me merezco el linchamiento que me hacen, voy a seguir borrando actos, personas y cuentas que perjudiquen mi día a día. Lo que me suponga un malestar», se lamentaba.

«Una persona vale por sí misma»

Su delgadez o el hecho de ser novia de Kiko Matamoros son los principales motivos por los que se la cuestiona. «Me viene grande«, admitía. «Me quedo con los cientos de mensajes de gente que me sigue desde mis inicios independientemente de con quien esté, porque una persona vale por sí misma. Y los mensajes bonitos que me mandáis los que me conocéis por mi pareja y los amigos y la familia que tengo, que son maravillosos. Simplemente era una reflexión en voz alta de lo que a veces hay que soportar por el hecho de exponerse. Una cosa es opinar, otra es acosar, hacer sentir inferior y hacer a una persona dudar de sí mismo».