Mar Torres sigue con su rutina desde casa, respetando los preceptos y medidas establecidos en el estado de alarma. Eso le aleja no solo de sus seres queridos y amigos, sino también de su novio, Froilán de Marichalar, que ha decidido recluirse en Marbella para pasar la cuarentena con todo el lujo que le ofrece uno de los hoteles mejor valorados de la Costa del Sol con un amigo. A pesar de la distancia, la pareja mantiene contacto mediante videollamadas, como así está haciendo el común de los mortales a la espera de que el coronavirus nos permita regresar a la normalidad y poder dejar a un lado el impedimento de contacto humano y, en su caso, también sentimental.

La nuera de la infanta Elena cumple religiosamente con los aplausos diarios a las 20:00 horas desde el balcón de su casa, pero también con los rutinarios paseos a su perro, respetando el plazo de tiempo máximo establecido y la distancia que puede recorrer hasta que su fiel compañero haga sus necesidades. Un tiempo que ha sido aprovechado por los reporteros de ‘Europa Press’ para preguntarle sobre cómo está sobrellevando el confinamiento lejos de Froilán de Marichalar. Aunque la nueva influencer es parca en palabras, no ha tenido reparos en responder a las preguntas de los periodistas. Vea el vídeo: