Al exmarido de la colaboradora no le han comunicado nada del fallecimiento.


Ya han pasado 24 horas de la muerte de Mila Ximénez, pero su muerte no deja de provocar multitud de reacciones entre sus amigos, sus familiares y rostros conocidos que compartieron experiencias con ella. Este miércoles, numerosas personas de su círculo y de la televisión se acercaban a al tanatorio de la M30 de Madrid para despedirse de ella. Sin embargo, hay una persona importante en su vida que, al parecer, no se ha enterado aún de su fallecimiento. Se trata de su exmarido y padre de su hija Alba, Manolo Santana.

El que fuera tenista y pareja de la colaboradora podría no conocer aún la noticia de su pérdida. Según ha contado este jueves Alessandro Lequio en ‘El Programa de Ana Rosa’, el exdeportista no sabe nada de su marcha. «El que tiene que estar muy mal es Manolo Santana para que no se lo hayan dicho«, ha comentado. «No, no le han dicho nada», ha confirmado la colaboradora Beatriz Cortázar.

GTRES

En los últimos meses se ha especulado con el estado de salud del extenista, de 83 años, de quien se ha dicho que tiene dificultades para moverse, incluso para hablar. En ese sentido, la organización de Mutua Madrid Open emitía un comunicado desmintiendo que el madrileño se encontrara mal. En su nota de prensa, enviada a los medios el pasado mes de enero, dejaban claro que Santana «sigue desempeñando activamente su trabajo como presidente honorífico del Mutua Madrid Open, siendo el mejor embajador posible y ayudando a que el torneo siga creciendo año tras año».

En su escrito, la directiva del torneo destacaba que el ex de Mila Ximénez «no ha experimentado ningún cambio en su estado de salud», y aseguraba que «desde la dirección del Mutua Madrid Open se mantiene una constante comunicación con Manolo Santana sobre varios temas relacionados con el torneo, siendo la última de ellas esta misma tarde», refiriéndose a la del martes 5 de enero.

GTRES

Manolo Santana y Mila Ximénez se conocieron en 1979 y no tardaron en sentir atracción el uno por el otro. Poco después empezaron su noviazgo. Se dieron el ‘sí, quiero’ en 1983. Su bosa civil fue un verdadero acontecimiento en las revistas del corazón. Se casaba un prestigioso tenista de la época con una de las mujeres mejor relacionadas de la ‘jet set’ marbellí. De su relación nació su hija Alba. Con el nacimiento de la niña empezaron los problemas entre la pareja, y la sevillana sintió deseos de separarse. Pero no lo hizo, porque poco después del nacimiento de Alba, el exdeportista perdió a un hermano.

El día que Mila perdió «el timón de su vida» tras su separación de Manolo Santana

«Con el nacimiento de Alba me subí al cielo más infinito. Hasta que llegamos a separarnos y esa separación me llevó al punto de partida otra vez, perdí el timón de mi vida«, contaría Mila en la curva de la vida, durante su concurso en ‘GH VIP 7’, en 2019.

Tras separarse de Manolo Santana, Mila tuvo que renunciar a su hija. Y ahí empezaron las calamidades económicas. «Yo salvé la niñez de mi hija, que ella lo recuerda con mucha felicidad, con mucha paz, y eso me compensa, lo volvería a hacer. Me iba a la Puerta del Sol y vendía plata, pieles. Estaba tan mal de dinero que prácticamente vivía dentro de un coche«, confesaría. El recuerdo que guardó siempre del padre de su hija no podía ser peor: «Será un gran tenista, pero como persona es un desecho… Es abominable. Es la peor persona que me he encontrado en mi vida«. Incluso llegó a afirmar que en caso de morir no sentiría nada. Es más, deseaba que se marchara antes que ella: «Deseo que se muera antes que yo».