Lydia Bosch ha querido felicitar a su hija, Andrea Molina, a través de un precioso mensaje en sus redes sociales, que ha emocionado a todos sus seguidores. Leerlo te enternecerá sin duda


Hay pocos amores tan puros y sinceros como el de una madre hacia su prole. Así lo ha demostrado una vez más Lydia Bosch, que no necesita un motivo para demostrarle a su hija, Andrea Molina, cuánto la quiere, pero en esta ocasión sí que ha aprovechado un día señalado en el calendario para gritarle al mundo lo que supone su hija para ella.

La hija de la actriz ha cumplido este miércoles 28 años, motivo por el cual la intérprete ha decidido hacer un emotivo balance de estos años en los que la vida cambió de manera radical, para tintarse de un color distinto, mucho más amable, y en el que descubrió cómo el amor sí puede ser incondicional. Lo ha hecho a través de un mensaje publicado en su perfil de Instagram, que ha emocionado muchísimo a sus seguidores y es que las palabras de la intérprete hacia su hija están cargadas de complicidad y cariño.

“28 años ya, qué suerte la mía. 28 años llenos de ti. Años de vida rebosante, de abrazos apretados que vencieron a los rotos. Llenos de palabras que calan, de miradas con las que tan bien nos entendemos, de silencios con los que tanto nos decimos. De lecciones aprendidas con codos o sin ellos (nunca podré olvidar la última que aprendí gracias a ti, esa noche en la cocina. Te lo agradezco infinito). Creciendo. Volando con alas o también sin ellas. Imaginando, soñando, creyendo, pero avanzando con o sin ganas, pero avanzando. Con ilusiones, con dudas, con miedos, pero avanzando. Siempre avanzando”, escribía Lydia Bosch para felicitar a su hija Andrea por su 28 cumpleaños, pero enterneciendo con ello a sus más de 222.000 seguidores de Instagram.

Los dramas de Lydia Bosch: amores fracasados y una acusación muy dura

Pero su mensaje no terminaba ahí, dado que Lydia Bosch aún tenía algo importante que decirle a su hija en un día tan importante para ambas: “Siempre agradeciendo, porque tú sabes como yo, vida mía, que siempre sale el sol, ¿recuerdas? Un año más, te escribo estas líneas para felicitarte y felicitarme por tenerte en mi vida. Un día como el de hoy, hace 28 años me cambiaste la mía, haciéndome la mujer más feliz del mundo. Esta noche no podremos soplar las velas juntas, no importa, lo haremos mañana, pero lo que nada ni nadie podrá evitar es que grite al mundo entero lo mucho, mucho, que te quiero y lo orgullosa que me siento de ti. Feliz cumpleaños Andy, felices 28 preciosos años carita de luna. Felicidades vida mía”.