¡Hola a tod@s! ¡Y feliz día de fiesta! Llevábamos dos semanas sin ver a la Reina en público, así que su reaparición se puede considerar casi como una segunda rentrée. Las cosas están como están y no voy a ahondar más, pero hoy celebramos a nuestro país y a toda la Hispanidad. Hoy festejar la Fiesta Nacional implicaba mucho. Estaba en el ambiente. Pero hablando de «lo nuestro» comenzaré por un titular: Felipe Varela sigue estando aquí.

Los Reyes y sus hijas han presidido el desfile en el Paseo de la Castellana de Madrid. Y el sol brillaba en todo lo alto. Ya hemos hablado del «veroño» de Letizia. ¡Qué lástima que esta mañana no se lo haya aplicado! Porque sí, hay desconexión climática en el estilismo. ¡Y mira que había una buenísima intención!

La cartera también era de Felipe Varela.

Bueno, primero lo primero: Letizia ha estrenado un nuevo conjunto «nacional» vía Varela, que es un traje de chaqueta en cheviot bordado a mano en hilo. Color gris azulado. El conjunto es claramente otoñal. Quizás se tuvo en cuenta que en la edición del año pasado cayó una intensa lluvia y hacía fresquito. Pero, ¡ay los caprichos del tiempo!: hoy hacía un calor como de pleno junio. En consecuencia, este tejido se antojaba demasiado abrigado. ¿Deberían haber barajado otra opción alternativa?

Los Reyes Felipe y Letizia, entrando en el salón para el besamanos.

Cambiamos de escenario y nos vamos ya al Palacio Real, donde después del desfile militar ha tenido lugar la habitual recepción con una amplia representación de la sociedad española. ¡Tan amplia como 1.500 invitados! Aquí he podido observar el modelo más de cerca, y me reafirmo en lo dicho: ¡Qué calor!

Me parece elegante, tiene ese aire retro de los años 50, sobre todo por la amplia falda de vuelo con tablones, y esa chaquetita con clásica solapa redondeada marcando talle con cinturón de la misma tela. La confección me parece impoluta. El bordado le aporta un plus para ir «más vestida», como es el caso, aunque el patrón floral me resulta un poco anticuado. Una vez más, se me aparece como una musa de Hitchcock.

Las joyas tampoco podían ser más clásicas: perlas. En los pendientes de perlas australianas que Letizia se ha puesto en tantas ocasiones, y ¡novedad! en el magnífico broche que ha debutado hoy en su solapa.

No es uno cualquiera. Se trata de una de las ocho joyas del llamado lote «de pasar» que dejó la Reina Victoria Eugenia en herencia para uso y disfrute de las sucesivas Reinas de España. Letizia las va utilizando poco a poco: primero fue el collar de perlas que llevó en los premios Princesa de Asturias hace dos años; luego los brazaletes Cartier, la tiara de la Flor de Lis y los pendientes de chatones…

Este broche, que tantas veces se ha prendido antes la Reina Sofía, iba perfectamente con el tono serio (¿quizás demasiado?) del modelo.

«Ya te lo dejaré algún día», parece decir Doña Sofía a su nuera.

El moño bajo y ahuecado también incidía en lo solemne, y no diré que me convenza del todo, pero desde luego el pelo hoy tenía que ir recogido. He podido ver después que se le estaba deshaciendo un poco con el ajetreo… Es lo que tiene su reciente corte de pelo, y que la laca tampoco hace milagros.

Hago un inciso para poneros también unas fotos de las niñas, que no fallan en esta cita desde que padre es Rey. Ya tienen experiencia y se las ve disfrutar del desfile desde el palco, fijándose y comentándolo todo. Leonor ha acudido con un look total red; y Sofía ha preferido un vestido cortito de tweed. Ambas llevan el pelo más corto que la última vez que las vimos (las hace más niñas) y un peinado con trencitas, su «marca de la casa». Sofía llevaba, además, una venda en la muñeca tras una herida de guerra del recreo.

Del Salón del Trono, los Reyes han pasado a otros salones del palacio para cumplir con sus invitados en un ambiente más distendido. En los llamados «corrillos». No cabía ni un alma más, pero allí, esperando turnos, hemos podido saludarles e intercambiar unas palabras. Los compañeros de prensa política ansiaban el parecer del Rey Felipe en estos momentos tan cruciales, otros buscaban a la Reina… Yo la he saludado y ha estado encantadora, la verdad.

Los tacones de Nina Ricci y las varias horas de pie no parecían dolerle (aseguró estar bien) y estaba feliz con toda la gente que había visto en las calles… Yo me quedé con las ganas de preguntarle si tenía calor. O Felipe Varela le había puesto algún truco y era un tejido tecnológico… La sala abarrotada, en interior, sin aire…

Pues eso: Señora, ¿qué tal hoy?

Aquí la Reina captada con abanico ribeteado con bandera española para capear el «temporal» de sol… ¡Gracias y hasta pronto!

Y ahora os toca a vosotros, chicas y chicos, ¿qué valoración os merece este nuevo traje de Felipe Varela? ¿Qué tal veis a Letizia?