Letizia ha estrenado para su reunión con la RAE un nuevo vestido suave y romántico de… ¡Hugo Boss!

¡Hola a tod@s! Después de unos días de asueto regreso a vosotr@s a deshoras (¡ay, que no me respetan mi ansiado horario de verano!), pero contenta al menos por lo que veo. Un vestidito de aires ligeros con el que Letizia nos ha obsequiado esta tarde para reunirse con el pleno de la Real Academia Española en Madrid. Otro estreno que metemos en la saca, y además en la saca de lo bueno…

Sí, porque es femenino, ponible, adecuado y veraniego sin destape. O sea, un básico elegante para muchas ocasiones. Además, reúne varias cosas a las que la Reina es adepta, como el rosa nude y el cuerpo ajustado. Con estas líneas se siente segura, y lo cierto es que no falla.

Para mi gusto resaltan tres elementos: el corte vertical en el escote (picante sin exagerar), el cinturón con adorno de libélula y la falda plisada. Observad el coqueto vuelecillo que va dejando a su paso…

Puesto que el modelo original (valía unos 225 euros y es, al menos, de una colección del año pasado) no incorpora el cinturón, está claro que Letizia lo ha sacado del vestidor. Es una pieza fina acharolada de Uterqüe, de 49 euros (¡gracias, chicos!).

La libélula de pedrería del broche acapara toda nuestra atención, con una perla central en el cuerpo del bichito. Siguen estando de moda, y aunque Letizia no es muy fan de estos animalitos, bienvenido sea. No sé si era realmente necesario. Es bonito por sí mismo y le da el toque, pero quizás me resulta un detalle algo relamido.

Seguimos. Ha recuperado de nuevo el bolsito con cadena de Magrit al tono que estrenó el pasado 22 de mayo, fecha de su aniversario de boda. Es el modelo Gabriela y cuesta 300 euros.

Los zapatos, unos clásicos salones también de Magrit, en rosa palo, continúan pareciendo demasiado cerrados para estas altísimas temperaturas, pero tampoco desmerecen. ¡Ay, sandalias, ¿dónde estáis?!

Y último detalle, unos nuevos (?) pendientes de piedra bicolor de Coolook, uno más de los muchos que tiene de la firma mallorquina. Este es el modelo Sarin, articulado, de plata cubiertos con oro champán y montado con piedras naturales de aventurina verde y cuarzo rosa talladas a mano. Cuestan 167 euros.

Otra adquisición de Coolook. Es tan parecida a otros de la misma firma que casi ni me atrevo a decir que son nuevos…

Fundada en 1713, la Real Academia Española es una de nuestras máximas instituciones culturales. En ella se aprecia el saber y el conocimiento, su espíritu ilustrado se manifiesta en esa mesa redonda que os pongo abajo y que me chifla (mitos artúricos aparte). Alrededor de ella se sientan intelectuales y científicos, algunos de nuestros mejores escritores, gente a la que escuchar y de la que aprender mucho… Velar por nuestra lengua supone una alta misión, y es estupendo que los Reyes la apoyen.

Así os dejo, con los Reyes rodeados de libros y académicos. Y Letizia cual mariposa salida de la crisálida, revoloteando con sus pálidos y serenos tonos para no chirriar. Lo ha conseguido con un modélico vestidito que no desentona entre tanta sabiduría. Ningún caballero o dama se habrá rascado la barba, simbólicamente hablando, claro. Hoy, Letizia, correcta y a volar…

¿Estáis de acuerdo? ¿Qué os parece este nuevo vestido?

P.D: No me podía despedir sin revisitar los anteriores dos modelitos de esta semana. Por lo visto, tampoco me he perdido mucho. Mis queridas compañeras Laura y Sonia ya os han hablado de ellos, y yo solo añadiré que bueno, vale, de acuerdo. Pasamos página. Unas palabritas especiales, eso sí, para esas nuevas sandalias (¿por qué las llaman zuecos? ¿No son cerrados por delante y con suela gruesa y corrida?) de Magrit. No lo sé. Su aire versallesco no está mal, aunque la verdad es que no me pega demasiado con el blanco y liviano conjunto y resultan un poco mazacotes. A destacar que la casa se las ha customizado especialmente a la Reina añadiéndole la plataforma, que no lleva el modelo original («Marta», 360 euros). Y del blanco y rojo, no directo. Otras sandalias en otro color lo hubieran salvado perfectamente. Pues, nada más, ¡hasta pronto!

La Reina, en blanco, para sus dos anteriores salidas. Me gusta más cómo va hoy…