En los primeros meses de la presidencia Melania Trump cultivó un perfil bajo y apenas acudía a actos públicos, sin embargo, desde que el pasado mes de junio se instaló en la Casa Blanca con su hijo, Barron, la actividad de la Primera Dama estadounidense ha ido en aumento. Melania acompañó a su marido, Donald Trump, en la breve visita de cinco horas a Puerto Rico para ver de primera mano las terribles consecuencias del huracán María.
Igual en un intento de evitar las críticas que le cayeron a raíz del look desafortunado, con altísimos stilettos incluidos, que llevó durante su visita a Texas para ver a los damnificados del huracán Harvey en Puerto Rico estuvo más acertada.

Donald Trump y Melania se bajan del Air Force One, el avión presidencial, a su llegada a San Juan de Puerto Rico.

La exmodelo eligió un conjunto básico de pantalón pitillo blanco con camiseta de algodón también blanco y chaqueta de estilo militar en tono verde. Un vestuario de lo más sencillo y acorde para la situación. ¿Y en los pies? Melanie se bajó por un momento de los taconazos y se calzó unas botas de trekking, de la firma Panama Jack, de 159 €, que no están al alcance de todos los bolsillos, pero sí son asequibles.

Las botas Panama Jack, de 159 €, que lleva la exmodelo.

Donald Trump y Melania aterrizaron en el Air Force One en una base militar en la capital, San Juan. Después sobrevolaron en helicóptero las zonas más afectadas por el huracán y por último visitaron una iglesia en Guaynabo, un municipio acomodado de la capital, menos afectado que otros lugares del entorno de San Juan. Después de este periplo que duró cinco horas se volvieron a Washington.

La pareja presidencial de Estados Unidos estuvo en Puerto Rico solo cinco horas.

Melania Trump no ha tenido fallos estilísticos desde que su marido llegó a la Casa Blanca. Siempre correcta, firmas como Gucci, Ralph Lauren o Carolina Herrera están entre sus preferidas. La exmodelo es consciente de que  su estatus de Primera Dama no le permite muchas licencias y ha renunciado a los escotes evidentes, las grandes transparencias o las minis exageradas. Aunque su marido está siendo constantemente cuestionado, su papel, por ahora, está mejor valorado. Tanto ella, como su hijastra, Ivanka Trump, están llenando de glamour la casa de la Avenida de Pensilvania.

Melania, de 48 años, siempre va impecable.