Siempre se dice que es más inteligente el que escucha que el que habla mucho. No es cierto, que las folclóricas rajaban como loros y eran más listas que muchos neurocirujanos que conozco. En realidad solo conozco a uno, José Luis Moreno, y no ejerce.

Rocío Carrasco sigue guardando un elocuente silencio que le está saliendo muy rentable.

A lo que iba, que Antonio David parece estar en un callejón sin salida que tiene su origen en sus enfrentamientos judiciales con Rocío Carrasco, quien ha seguido la máxima del silencio y la acción.

Rocío Carrasco hace años que perdió la batalla mediática, ni que fuera ella Bin Laden, y yo mismo me he planteado mil veces cómo podía estar alienada de sus hijos y de su familia. Sin embargo, el tiempo parece irle dando la razón y el corazón tiene razones que la razón no entiende.

Antonio David Flores tiene una delicada situación y hay quien apunta que podría acabar pisando la cárcel.

Antonio David, por su parte, ha jugado muy mal las cartas en litigios anteriores, como el juicio del milenio que planteó contra Rocío Jurado, y ha tenido algún que otro negocio ruinoso, propio de la juventud o del mal asesoramiento. Todavía hay quien le recuerda lo de las multas en su época de guardia civil, aunque mentalmente ya tendría que haber prescrito para todos.

Lo que no se le puede negar es que el colaborador televisivo ha sabido gestionar muy bien su imagen pública, porque si te vas como Thais Villas a la plaza de Callao en Madrid a preguntar a quién prefieren si a la antiguamente conocida como Rociíto (o Roci-Hito, como decía la gran Maruja Torres) o a Antonio David, gana él por goleada, en plan la selección de Malta contra España.

Los hijos de Rocío Carrasco han dado la espalda a su madre, pero hay piezas del puzle que a mí no me encajan.

Entre ser Santa Rita y el Anticristo hay muchas situaciones intermedias, por lo que sigo pensando que Rocío Carrasco tendrá sus cosas malas, pero ha demostrado mucho aguante para encajar declaraciones durísimas y ataques que, de hacerse, yo, que soy partidario siempre de la diplomacia, deben ser de puertas adentro.

Antonio David y Olga su mujer se encuentran posiblemente en el momento más delicado de su vida en común. Habrá que esperar las resoluciones judiciales.

Así que abogados en mano, Rocío ha ido a por todas en los tribunales. Si los guionista no dan un giro a la historia, Antonio David Flores lo tiene muy complicado, mientras que su ex-mujer estará plácidamente sentada en su sofá disfrutando con las noticias que venimos leyendo desde hace unos días.

No me gustan ni los ganadores ni perdedores y me encantaría que las cosas se arreglaran de otra manera, pero cuando se juega con cartas marcadas acaban pillándote.