Mucho se ha hablado de la delicada salud de Julio Iglesias en los últimos tiempos y es que desde hace unos años su estado preocupa a sus fans, que le echan de menos sobre los escenarios. Ahora su vida es tranquila, como así se demostró tras su paso por Marbella, donde estuvo tres semanas como así pudo confirmar la revista SEMANA, pero ha sufrido un revés inesperado que le ha perturbado más que cualquier especulación sobre su salud o por el deseo de la prensa por inmortalizarle durante su estancia en la Costa del Sol. El artista ha sido víctima de una estafa que se ha cifrado millonaria, aunque no ha sido el único que se ha visto afectado por la malicia ajena.

julio-iglesias-destacada
© Gtres.

Julio Iglesias ha sido víctima de una estafa en relación a los derechos de sus propias canciones. Suele decirse que mal de muchos, consuelo de tontos, pero lo cierto es que al ver en la lista de afectados otros grandes nombres de la música le habrá supuesto cierto alivio. Algunos reguetoneros y artistas de música urbana latina se han visto inmersos en la misma trama, como es el caso de Daddy Yankee, Don Omar, Anuel o Prince Royce, que han caído en la red de la empresa de medios MediaMuv.

Esta compañía, fundada por José ‘Chenel’ Medina Terán y Webster Batista, ha sido acusada por la revista ‘Billboard’ de haber llevado a cabo un robo titánico a través de Youtube, gracias a su asociación con AdRev, otra empresa externa especializada en la materia. Una estafa que alcanzaría los 23 millones de dólares, parte del montante proveniente de la fortuna misma de Julio Iglesias. ‘Chenel’ aún debe enfrentarse a su grado de responsabilidad de los hechos que se le acusan en un juicio, mientras que el segundo ya ha pasado por esta suerte, declarándose culpable del delito de estafa y aceptando la condena.

julio-iglesias-2

Tal y como se ha desvelado ahora que se van conociendo más detalles de la trama en la que Julio Iglesias se ha visto afectado, los acusados presentaban documentación falsa para reclamar, de forma ilegal, hasta 50.000 derechos de autor que no les corresponden, sino que serían propiedad de los artistas citados. Es decir, reclamaban como suyo lo que les era ajeno, con una estrategia bien consolidada por la que se habrían embolsado hasta 23 millones de dólares. La empresa con la que se asociaron los detenidos, AdRev, han querido salirse de la controversia y han asegurado que están fuera de cualquier tipo de duda, explicando que han cooperado con la investigación. Youtube ha guardado silencio.