Julián Contreras Jr. está atravesando una de las épocas más difíciles de su vida. Si bien su historia no ha sido un camino de rosas debido a la muerte de su madre, Carmina Ordoñez, y a la complicada relación con sus hermanos, Fran Cayetano Rivera.

A todo eso hay que sumar la ruina económica producida por un negocio de hostelería que montó y que no fue bien. Lo que ahora está pasando es un auténtico drama, como ha confesado al diario ‘La Razón’, donde ha relatado sus duras condiciones de vida.

Graves problemas financieros

En SEMANA ya informamos hace varias semanas de las difíciles condiciones que atravesaban Julián y su padre, ya que las deudas que habían contraído por el fracaso del restaurante ‘Pura Gula’ eran enormes y acuciantes.

[Desahucian a Julián Contreras Jr. y a su padre por impago]

Desahuciados

La falta de liquidez les impidió pagar el alquiler de la vivienda donde residían padre e hijo y el 21 de septiembre una orden del juez hacía efectivo el desahucio de la casa.

Sin pertenencias

En las declaraciones a la publicación, Julián confiesa que no pudieron llevarse casi nada de sus pertenencias. «Ahora tengo toda mi vida en tres maletas y mi padre, en cinco. Es lo único que hemos podido salvar después de que nos echaran de la casa. El resto, mi ropa, muebles, fotos, los libros, que son mi vida, eso está todo perdido».

Cada día duermen en un sitio

Un amigo que era dentista les prestó el sotano de la consulta para que pudieran dormir, pero lo cierto es que cada día están durmiendo en un sitio distinto.

[Julián Contreras Jr. busca piso en Instagram tras su desahucio]

Graves problemas de salud de su padre

A esta complicadísima situación económica, hay que sumar los problemas de salud del padre de Julián, que afectan a su vista y que se manifestaron de manera repentina.

Está perdiendo la visión

El que fuera gran amor de Carmina Ordoñez tuvo que ir a urgencias al perder la visión de un ojo a causa de un glaucoma. Le implantaron una válvula pero el deterioro de su vista es progresivo, tanto así que no puede conducir y tiene muchas dificultades en el día a día.

Solo tienen 160 euros la mes

Aunque ahora Julián tiene un trabajo nuevo, como colaborador en un programa de corazón, de su sueldo le embragan una gran parte, con lo que solo le quedan 160 euros limpios para vivir la mes.

Concurso de acreedores

El joven reconocía también al periódico que llevaba dos años en concurso de acreedores a causa de los impagos (se estima que su deuda con Hacienda es de más de 28.000 euros).

«Viviría mejor en Soto Del Real»

«Yo cometí el error de ir a un juez y reconocer mis deudas, y ahora no puedo ni pagar lo que debo. Te ponen grilletes virtuales. Si me meten en Soto del Real, viviría mejor. Por lo menos tendría asegurada la comida», ha llegado a decir.

Todos son restricciones

Debido a su situación económica, figura en un registro de morosos lo que implica que no puede alquilar ni dar de alta un teléfono móvil por ejemplo.