Irene Rosales está muy cabreada por la información de que Kiko Rivera ha estado en un hotel con una chica en A Coruña. Ella demandará a la joven y promete que la demanda le llegará, ya sea Kiko o ella quien se la ponga


El matrimonio de Kiko Rivera e Irene Rosales vuelve a estar en el ojo del huracán, después de que ‘El programa de Ana Rosa’ informase de que el Dj ha sido visto acompañado de una misteriosa mujer en la localidad de Padrón, A Coruña, tras ofrecer un espectáculo allí. Fue el 4 de enero y el hijo de Isabel Pantoja ha sido visto, según el citado programa, en compañía de esta joven, con la que supuestamente accedió a un hotel a altas horas de la madrugada.

“Entrada la noche, tras la actuación, los recogen en una furgoneta, los llevan al hotel y allí se bajan del vehículo una chica rubia bastante guapa y despampanante, Kiko Rivera y un amigo”, explicaba Pepe del Real. El periodista continúa su relato de los hechos, asegurando que “entran al hotel y fueron todos a la habitación de Kiko Rivera, que se encontraba en la segunda planta. Se escucharon risas, jaleo y los huéspedes del hotel lo escuchaban”.

Según este relato, “el marido de la chica llegó desesperado a las 5:30 horas de la mañana aporreando la puerta del hotel y advirtiendo a los de recepción que ‘si no sale mi mujer llamo a la policía local’”. Él creía que su mujer estaba allí contra su voluntad, pero no era así, porque los empleados del hotel tuvieron que convencerla para que saliese y así evitar molestar a los agentes de seguridad.

Ante esta delicada situación, Irene Rosales ha roto su silencio, siendo preguntada a la salida de su casa por los reporteros. Se muestra tajante, muy enfadada y prometiendo demandas a la joven que protagoniza esta historia: “Yo solo voy a decir una cosa: a la chica la demanda le llegará, sino es por parte de mi marido será por la mía, pero le llegará”, promete la mujer de Kiko Rivera, muy cabreada por el revuelo generado por esta noticia y porque estas informaciones hayan sido de nuevo utilizadas para poner en duda la unión de su matrimonio, algo por lo que no está dispuesta a pasar.