La colaboradora de ‘Viva la vida’ se ha abierto en canal con sus seguidores y ha hablado sin tapujos de algunos de sus planes de futuro.


A pesar de ser muy cauta a la hora de hablar de su vida privada, lo cierto es que Irene Rosales no duda en abrirse en canal en sus diferentes intervenciones en ‘Viva la vida’, así como en sus redes sociales. Así, en medio de la guerra entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja, la colaboradora ha respondido a las dudas de sus seguidores y ha dejado entrever como ha cerrado la puerta a varias de las ilusiones que tenía en mente.

Instagram

A través de sus historias de Instagram, hemos podido conocer que Irene Rosales ha cerrado la puerta al completo a volver a pasar por el altar. Hace unos meses, la colaboradora reconocía frente a Emma García que le gustaría casarse por la Iglesia. Sin embargo, después de haber sufrido la pérdida de las dos personas a las que más quería. Con un emotivo vídeo de su enlace con el DJ en el que aparece junto a su progenitora, la que fuera concursante de ‘GH DÚO’ ha explicado que no va a poder volver a repetir ese mágico momento. «Desde que falleció mi madre no me apetece volver a casarme porque solo me quiero quedar con este recuerdo. La echo tanto de menos que duele…», se sincera.

De la misma forma, Irene Rosales, que tiene auténtica devoción por sus dos pequeñas, Ana y Carlota, y que saca las garras por ellas en todo momento, ha reconocido que no le gustaría tener más hijos. Lo que sí se encuentra entre sus planes de futuro es viajar. La mujer de Kiko Rivera reconoce que ha habido algunos destinos a los que ha ido y que le gustaría regresar porque no guarda buen recuerdo. «Fui a Punta Cana embarazada, sin saberlo, y me puse muy malita. Maldivas me llovió muchísimo. Roma estaba en obras…», cuenta.

Turno para Irene Rosales: Dará su versión sobre el audio de Isabel Pantoja

Montaje SEMANA

En unas horas, Irene Rosales se volverá a enfrentar a la actualidad y dará su versión de los hechos sobre el famoso audio que Isabel Pantoja le habría mandado para felicitar a su nieta Ana por su quinto cumpleaños. En su momento, la joven reconoció que se sintió ofendida por el mensaje de felicitación en cuestión porque no consideraba que fuera adecuado para felicitar a una niña de cinco años.

«Creo que lo podría haber hecho de otra manera. Mandó los audios y ya está. Una niña no es consciente de las discusiones entre padre y madre. Yo hubiera mandado la felicitación solo para la niña y con otro ánimo.Hay partes que a mí me ofenden, no me gusta que me mande ese tipo de audios. Tiene mi móvil para saber de las niñas. Si mi hija lleva dos meses sin escuchar a la abuela… me hubiese limitado a decirle: ‘Felicidades mi vida'», comentaba de forma sosegada.