Atrás han quedado las viejas rencillas. Los hijos de la tonadillera -y sus respectivos hijos- se han dejado ver juntos en una imprevista cita que se produce en plena batalla campal entre el DJ y su madre.


Este lunes, Kiko Rivera ha recibido una visita muy especial en su domicilio. Su hermana Chabelita Pantoja ha ido a verlo. Y no lo ha hecho sola. Ha acudido a la casa que comparte con Irene Rosales y sus hijos en Castilleja de la Cuesta, en Sevilla, con su novio, Asraf Beno, y su hijo Albertito. Lo de esta tarde ha sido un reencuentro fraternal de magnitudes casi históricas, ya que se produce en plena batalla campal entre el DJ y su madre. Además, la cita no se ha producido de manera íntima o privada. Nada más lejos de la realidad. Tanto Kiko, como Irene Rosales y sus dos niñas, como su hermana, su novio y su pequeño se han dejado ver por las calles del municipio sevillano, donde han sido fotografiados en actitud cercana y amistosa. El músico, acompañado por el modelo de origen ceutí, lanza así un claro mensaje al mundo, incluida Isabel Pantoja: está unido a su hermana, a la que quiere con locura.

@riverakiko
«I Love you ❤️  Sister @isapantojam», escribe el sevillano en su cuenta de Instagram. En ella ha compartido una fotografía junto en la que abraza a su hermana por la espalda. Por fin ambos hermanos han dejado atrás sus viejas rencillas. Tiempos en los que Kiko arremetía con su hermana públicamente tras haberse distanciado por unos comentarios de Isa sobre su cuñada, que no gustaron nada a la pareja.
Hace apenas 15 meses, Kiko Rivera concedía una entrevista en exclusiva con SEMANA en la que cargaba duramente contra su hermana. Esta lamentaba públicamente el plantón de su madre en su debut como solista. Una cita a la que no acudieron ni su hermano ni su madre. «Me ataca y yo no me callo. No nos entendemos”, decía el cantante. «Nosotros ya hablamos. Estamos sufriendo y lo estamos pasando muy mal porque es muy duro, y no tengo ganas de estar triste. Esto es muy fuerte… ¿Quieres guerra? ¡Toma guerra! Mejor que se esté calladita, con su novio… pero que nos deje en paz».
GTRES

Por suerte todo ha cambiado, y mucho, entre Chabelita y Kiko. Han logrado superar sus diferencias del pasado y ahora reina la paz y la armonía en su relación. Siempre fueron hermanos muy queridos, y como tal vuelven a comportarse. En este renovado estrecho vínculo familiar solo faltaría que la cantante o su primogénito diesen su brazo a torcer para enterrar definitivamente el hacha de guerra y disfrutar de la tranquilidad en el clan que, muy probablemente, ambos deseen.