Así ha pasado la joven las horas previas a la visita de su madre al plató de Telecinco.


El miércoles 21 de abril de 2021 quedará guardado para siempre en la memoria de Rocío Carrasco. Ese día, la hija de Rocío Jurado concederá una entrevista histórica en Telecinco. En ella responderá, punto por punto, a todas las cuestiones de las que ha hablado en el documental sobre su vida: ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Antes de que llegara ese gran momento, todas las miradas estaban puestas en su hija,  Rocío Flores, quien regresaba a Málaga poco antes de la presencia de su madre delante las cámaras.

Las últimas 24 horas han sido decisivas tanto en la vida de la madre como de la hija. Ambas nerviosas, han intentado calmar los nervios previos a esta gran puesta en escena que tanto dará que hablar. La jornada de la joven comenzaba temprano en la mañana. Visita a los estudios de Mediaset para participar en el debate de ‘El programa de Ana Rosa’, donde trabaja como colaboradora. Antes, claro está, pasaba por ‘chapa y pintura’, la sesión habitual de maquillaje y peluquería previa a su aparición en la pequeña pantalla.

Telecinco

En la tele contaba que su madre no le ha devuelto las llamadas y que no han mantenido ningún contacto. Los colaboradores del programa sugerían quizá su madre haya cambiado de número de teléfono, pero ella lo ha negado con un «no, no lo ha cambiado».

Concluida su intervención en directo, la madrileña ha compartido varios vídeos en Stories. Su faceta como ‘instagrammer’ no la desatiende nunca y siempre es un buen momento para compartir con sus 755.000 ‘followers’ qué hace y por dónde se mueve en cada momento. Así, hemos podido verla sonreír, de muy buen rollo, junto a algunas compañeras de trabajo en la cadena audiovisual. En apariencia, todo parecía normal. Un día cualquiera. Un día en el que ha disfrutado de una comida con su representante, Agustín Etienne, como si nada excepcional pasase.

Un día lleno de emociones

Pero no ha sido un día normal. En absoluto. La procesión va por dentro y ha mostrado su mejor versión en un día que se le ha hecho especialmente delicado. Muchas emociones. Muchos años sin ver a su madre (casi nueve). Mucha tensión dentro de casa. Y muchos nervios que, una vez más, ha llevado por dentro.

Quizás por eso cuando ha regresado a Málaga ha procurado mantener la calma y ha confesado su ilusión por volver a encontrarse con los suyos. En especial con su hermano David, del que ha dicho: «Tengo unas ganas de abrazar al niño que me muero». No se pierda el vídeo para comprobar la reacción de Rocío Carrasco cuando le preguntan por la tormenta mediática.

Vídeo: Europa Press