La depilación integral de Eduardo Zaplana, el exceso de vello del extesorero del PP, la noche que vio el «macrófono» del rockero o su encuentro con la tonadillera… He aquí las historias más desternillantes del venezolano.


Este martes, Dani Rovira y su equipo de colaboradores han hablado de los placeres de la vida en ‘La hora D’. En la nueva entrega del programa del malagueño, rostros muy conocidos como Leo Harlem, Paula Vázquez, Boris Izaguirre, José Corbacho y Raquel Meroño han reflexionado sobre las cosas que mayor gozo le proporcionan. Así, han abordado cuestiones tan íntimas como la comida o el sexo.

Durante la emisión del espacio, el venezolano se sometía a una particular “máquina de la verdad” para saber si alguna de las placenteras anécdotas que cuenta son verdad o fruto de su poderosa imaginación. Curiosamente, todas las peripecias que ha relatado sobre su pasado eran verdaderas. Y a cuál más divertida…

© Gtres

La primera de las batallitas que ha rememorado tiene que ver con Isabel Pantoja. Coincidió con la tonadillera en el Casino de Aranjuez, en Madrid, donde ella ofrecía una actuación. Durante una pausa, la cantante le sorprendió con una inesperada petición: «Boris, te dejo a cargo para que los entretengas mientras me cambio», le dijo, a voces. «Me sentí un poco Kiko», confesaba, con mucho sentido del humor.

«El público se ha puesto un poco arisco con ella»

Al hablar de la sevillana, el escritor y presentador ha apuntado que «Isabel es fabulosa. Le iría mejor dando conciertos todo el tiempo que estando encerrada en Cantora con su entorno. Porque en el escenario es única, inimitable». Cree, además, que «se ha tenido que enfrentar a un problema tremendo, y es que el público ha sido un poco arisco con ella. Y a una mujer y a una estrella siempre hay que entenderla».

GTRES

Otra de las anécdotas con las que el caribeño ha deleitado a la audiencia de la cadena estatal fue su encuentro con el cantante Jon Bon Jovi, líder y vocalista de Bon Jovi, en un cuarto de baño. «Estaba en el Festival de la música en Montecarlo y me dieron ganas de ir al baño. Cuando entré al baño, que era uno de esos urinarios que estaban separado por una pequeña mamparita. Estaba orinando de lo más tranquilo y de repente me giro y veo el pelo y era Jon Bon Jovi», detallaba.

El «macrófono» de Jon Bon Jovi

«De repente pensé: ‘Esta es la única oportunidad que voy a tener en la vida de ver si Jon Bon Jovi es totalmente rubio. Me pareció una cosa completamente lógica y natural. Yo tengo mucho instinto periodístico. Me acerqué un poco más a mi urinario, hice así y miré y entonces él se separó de su urinario para que yo pudiera hacer mi labor periodística con toda comodidad. Yo le dije: ‘Thank you, Mr. Bon Jovi’. Y él se quedó como esperando y me dijo: You’re welcome… Your name? Y yo le dije: ‘Boris’, así que me contestó: ‘You’re welcome Boris’. No me gustaba para nada su música, pero tras conocer lo que conocí de Jon Bon Jovi me encantó».

Al terminar su relato, el resto de invitados le preguntó por el calibre de su micrófono. «Era macrófono», respondía Boris.

Boris Izaguirre
La Resistencia

El presentador también repasaba la noche en la que fue detenido en los calabozos del Principado de Mónaco. También sucedió en Mónaco. «Estábamos grabando para un programa de televisión y yo me volví loco, pero loca desatada, delante del balcón donde la familia Grimaldi siempre sale».

Tales eran sus gritos y su «show» que «de repente aparecen dos gendarmes… Me llevaron ‘presa’ hasta el palacio y cuando llegué al palacio se abrió el palacio principesco de Mónaco justo en el momento del cambio de guardia. De repente está esta mujer de Venezuela más joven, asustadísima con unos gendarmes y de repente aparece la guardia real haciendo el cambio real con unos penachos. Yo pensé: ‘Me están recibiendo como si yo fuera otra princesa perdida que llega por fin a su casa’. Y al fondo el retrato increíble de Grace (Kelly)».

Para Boris, fue una gran experiencia: «¡Me sentí como ET! Dije: Home, estoy en mi casa. Luego me hicieron un interrogatorio. Luego aproveché para ver unos faxes de todas las revistas, que estaban en contacto con Mónaco. Fue un momentazo en mi vida. Ojalá me hubiera quedado allí dentro». Al concluir su discurso revelaba que «lo que no era verdad era lo de los calabozos. Me llevaron presa hasta la puerta».

GTRES

Dani Rovira y el resto de invitados de ‘La hora D’ no daban crédito a las palabras de Boris. Pero aún había más que contar. Cuando se le preguntó si había visto «desnudos a dos miembros de un partido político muy popular», su respuesta fue afirmativa. «Yo empecé a ir a un gimnasio y el arquitecto de ese gimnasio es el ex marido de Lydia Bosch. Decidieron hacer una sesión VIP y nos invitaron. Todos los señores que estaban dentro tenían una cierta edad», decía. «Al lado de mi casilla era la casilla de Luis Bárcenas».

La «depilación integral» de Eduardo Zaplana

Cuando vio al que fue tesorero del PP se quedó impresionado por su aspecto físico. «Tengo ese recuerdo en el que él venía con una toalla que le costaba que hiciera toda la circunferencia e increíblemente hirsuto. Había salido del vapor y era una mezcla de pelo y vapor como increíble. Estaba envuelto en todo eso», añadía.

«Lo simpático de la historia es que (Eduardo) Zaplana, que era Presidente de la Generalitat, compartía el mismo espacio. A veces estabas con la hirsutez de Bárcenas y con la absoluta cosa lampiña de Zaplana, que es muy fan de la depilación integral. Cuando digo integral, era completamente integral».

Dani Rovira, atónito, escuchaba su narración, que resultó tan fascinante como sorprendente. «Si es mentira le pongo una rotonda», señalaba. En este caso, Boris izaguirre tampoco mentía. ¡Todas sus anécdotas eran verdaderas! El escritor concluía: «Os agradezco el momento que me estáis brindando. Aprovecho para ponerme a la orden del PP. Porque tengo mucha información de esa época, información epidérmica».