Isabel Pantoja hace frente a la pérdida de su madre, doña Ana, quien ha muerto a los 90 años. Te mostramos su imágenes más especiales.


Doña Ana, madre de Isabel Pantoja, ha fallecido a los 90 años. La que era el apoyo más fiel y férreo de la tonadillera ha muerto tras una larga enfermedad en Cantora, donde está previsto que la velen en solitario. Quieren despedirse de ella en la más estricta intimidad y sin tensiones, un durísimo momento sobre el que ninguno de ellos se ha querido pronunciar nada más saltar la noticia. La artista está destrozada y todavía no se hace a la idea de su partida y es que madre e hija estaban tremendamente unidas. Aunque doña Ana siempre quiso permanecer a la sombra y llevaba varios años alejada de los medios de comunicación, lo cierto es que son muchas las imágenes que evidencian la sintonía que ambas tenían. En SEMANA hemos hecho una selección para que seas testigo de qué relación tenían Isabel y su madre y cómo eran capaces de entenderse con tan solo una mirada.

Isabel Pantoja doña Ana
SEMANA

Era habitual verlas abrazadas, compartiendo confidencias y, sobre todo, sintiéndose fuertes la una al lado de la otra. Su vínculo era completamente inquebrantable y sin ella se quedará una vacío que nadie será capaz de llenar, de hecho, la propia Isabel Pantoja ha hablado de ello en infinidad de ocasiones. A pesar de que su salud era frágil, en los últimos tiempos había demostrado una fortaleza que parecía que jamás la dejaría de lado. Cabe recordar que además del Alzhéimer que padecía, en el año 2019 sufrió un ictus que se le repitió en varias ocasiones. 

Madre e hija siempre se han adorado y respetado. Ambas formaban un tándem perfecto y esto se hizo patente a lo largo de la carrera musical de Isabel. Ella era su consejera, la que jamás la abandonó pasara lo pasara y así se lo demostró a lo largo de su vida. Por ello, Isabel Pantoja se sentía en deuda con ella y la cuidó hasta su último día. A la muerte de su madre, se suma también la ruptura con Kiko Rivera, con el que no mantiene ningún contacto desde hace meses. La artista y el DJ no hablan y además mantienen una guerra en los juzgados de la que todavía se desconoce el final. Kiko quiere vender Cantora, siendo esta la finca de la discordia en la que ha fallecido doña Ana junto a sus seres más queridos.