La presentadora ha confesado su preocupación por lo que nos depara el porvenir. «Esto va a ser duro», admite.


Toñi Moreno ha manifestado su preocupación por el futuro. En una conversación en directo con su amigo Ricky García a través de Instagram, la popular presentadora ha confesado abiertamente su inquietud ante las consecuencias de la crisis sanitaria global a la que nos enfrentamos.

Con ganas de regresar a ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’

Moreno y su colega han hablado del panorama actual de la televisión. La presentadora ha explicado que está esperando que Mediaset le confirme la fecha de regreso de ‘Mujeres y hombres y viceversa’, que sigue fuera de emisión desde que se decretó el Estado de Alarma. En estos casi dos meses de aislamiento ha permanecido casi todo el tiempo en casa. Ha salido de manera puntual para dar paseos con su hija Lola, nacida el pasado 21 de enero. Y para sentarse en el plató de ‘Supervivientes 2020’ en calidad de tertuliana. «El otro día me llamaron: ¿Quieres venir de colaboradora de ‘Supervivientes’? ¡Pues claro! Mi reto es hacerlo bien como colaboradora», decía.

«La niña me tiene absorbida el 100% del tiempo»

A la periodista, estas ocho semanas se confinamiento se le hacen bastante cuesta arriba. «Soy animal callejero. Antes me iba a desayunar a la calle. No paraba. Esa era mi vida. Es verdad que eso era cuando no era madre. Ahora tengo mil cosas por hacer. Tengo a la niña, que me tiene absorbida el 100% del tiempo».

La «espinita clavada» de Toñi en lo profesional

En su charla con su compañero Ricky García, Toñi Moreno ha hecho un repaso por su carrera profesional. «Los programas en televisión que se hacen de manera fácil a veces tienen un éxito tremendo». Y ha admitido que tiene»una espinita clavada» con el programa ‘Entre todos’, que presentó en TVE hace seis años. «Creo que en ese momento España necesitaba una lección de optimismo y fue mal entendido por algunos políticos. Poníamos en contacto a gente con ganas de ayudar con gente con necesidad de ser ayudada. Han pasado seis años y paso por algún pueblo y veo: ‘Pizzería entre todos’. Y me gusta».

Al rememorar su paso por el programa de La1, recordaba: «Era un magacín de tarde. Alguien salía y decía: ‘No tengo para comer, quiero montar una tienda de juguetes y otra persona se animaba a ayudarle. Aquello no tenía nada de político. Tenemos una clase política que lo llamó caridad. Eso no era caridad: era solidaridad. ¿Cómo puedes pensar que hay una mala intención en el acto de ayudar? Se politizó porque al final llegó al Parlamento. Yo pensaba: ¡Si esto es un magacín! Es una espinita que tengo en mi carrera profesional. A mí por suerte me rescató Vasile y me dio la vida, pero el equipo se creía ese programa. Logramos cambiar la vida de 3 o 4 personas cada tarde y con eso merecía la pena nuestro trabajo».