Iñigo Onieva reside en La Moraleja, el barrio con la renta media más elevada del país, que cuenta actualmente con restricciones de movilidad.


Tamara Falcó e Iñigo Onieva se han convertido en inseparables desde que saliera a la luz pública su romance. Un noviazgo que se produce en el marco de una situación complicada que continúa viviendo tanto la Comunidad de Madrid como todo el país por la pandemia del coronavirus. El atractivo diseñador del sector del automóvil reside en La Moraleja, Alcobendas, zona confinada desde el pasado lunes por una tasa de incidencia que rebasa los 400 contagios por 100.000 habitantes. Los últimos días la pareja ha hecho caso omiso a las restricciones y les hemos visto disfrutando de su amor con total libertad. 

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Este viernes los objetivos indiscretos de los reporteros gráficos volvían a captar imágenes de la pareja, esta vez en la capital. La hija de Isabel Preysler acudía a la cita muy elegante con un total look negro. Durante esta última semana les hemos visto hasta en un total de tres ocasiones juntos, algo que no se les está permitido. El pasado 25 de octubre el Gobierno decretó un nuevo estado de alarma para dar amparo constitucional pleno a las Comunidades Autónomas.

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Cabe recordar que ella reside en Puerta de Hierro, en plena capital, una zona que no tiene restricciones, pero no así La Moraleja, el barrio con la renta media más elevada del país, que presenta limitaciones desde el pasado 23 de noviembre hasta, por lo menos, el próximo 6 de diciembre, este día incluido. Por tanto, en este periodo de tiempo ambos no podrían verse ya que él no puede salir de esta zona básica de salud, mientras que a ella no se le permite entrar en la misma.

Tamara e Iñigo continúan disfrutando de su incipiente romance obviando la situación sanitaria que atraviesa la Comunidad de Madrid. El pasado martes, la pareja se dejó ver en La Moraleja disfrutando de unos de los restaurante más exclusivos de la zona. Un día después, volvían a tener una cita, pero esta vez era él quien salía de la conocida urbanización para ir al centro de la capital. Este viernes, disfrutaban de una distendida y animada velada en la noche madrileña. Ambos se mostraban relajados y muy elegantes, saliendo de un portal de la capital para más tarde subirse a un vehículo.

Posibles multas

La pareja podría enfrentarse a una multa económica por no respetar las normas. En este caso, Iñigo Onieva solo podría salir de La moraleja de forma justificada y aportando una documentación que acredite diversos supuestos como acudir al trabajo, tener una cita médica o prestar ayuda a personas dependientes. Todas las veces que les hemos visto juntos han respondido a actividades de ocio. Al saltarse supuestamente estas restricciones, ambos podrían ser multados con sanciones que van desde los 600 hasta los 600.000 euros. Todo ello depende de la gravedad y la reiteración con que se incumpla la ley.