La malagueña fue la cuarta mujer de Carlos Falcó con quien contrajo matrimonio en 2017, dos años después de iniciar su romance.


Este viernes nos decía adiós Carlos Falcó, el marqués de Griñón fallecía a los 83 años en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, víctima del temido coronavirus. El padre de Tamara Falcó y exmarido de Isabel Preysler deja viuda a Esther Doña, de 42 años, con quien contrajo matrimonio en el marco de una íntima ceremonia civil, el 22 de julio de 2017, en el Palacio de El Rincón, situado en la localidad madrileña de Aldea del Freno.

Su historia de amor comienza a finales de 2015. El aristócrata sorprendía enamorándose a los 78 años de una joven malagueña de cabello castaño y ojos verdes, Esther Doña, empresaria de profesión. La gran diferencia de edad, 41 años, no fue un obstáculo, dos años más tarde se convertiría en su cuarta mujer. Cabe recordar que su primer matrimonio fue con Jeanina Girord, el segundo con Isabel Preysler, y el tercero, con Fátima de la Cierva.

Esther, su «musa»

Desde el principio de su relación, muchas fueron los ojos que vieron con recelo el romance. Sin embargo, Carlos Falcó y Esther Doña se convirtieron en inseparables. Viajes dentro de nuestra geografía, compromisos fuera del país, citas culturales… la pareja comenzó a ser habitual en los ámbitos más selectos. El marqués de Griñón introdujo a su pareja en su grupo de amistades y se convirtió en personaje del papel ‘couché’.

En mayo de 2016 daban un paso importante en su relación y formalizaban su romance de manera legal convirtiéndose en pareja de hecho. Ese mismo año, el marqués de Griñón presentaban un libro biográfico ‘La buena vida’ el cual se lo dedicaba a la malagueña: «A Esther, musa y colaboradora indispensable de este libro». 

Un enlace secreto

Un año más tarde llegaría una boda íntima que copó la actualidad de la crónica social. La pareja sorprendió protagonizando por sorpresa un enlace civil en julio de 2017 ante solo dos testigos en el Palacio El Rincón, residencia habitual del Marqués de Griñón, un majestuoso palacio del siglo XIV.

Meses más tarde, reunirían a sus familiares y amigos con motivo en una gran fiesta para hacerles partícipes de su reciente boda. Esta vez también optarían por disfrutar de los aposentos del Palacio El Rincón. Entre los invitados, alrededor de 150 personas, muchos rostros conocidos, como Emiliano Suárez, Fiona Ferrer, Marina Castaño, Javier Merino, Mónica Martín Luque. Una celebración que contó con la música de Pitingo y la bendición del Padre Ángel. Para la ocasión, Esther Doña confió en Rosa Clará y optó por dos estilismos.