David Bustamante ha contado en ‘El Hormiguero 3.0’ cómo está llevando la cuarentena. El cántabro permanece confinado en su piso de Madrid junto a su novia, Yana Olina. Pero en su domicilio también ha estado la hija que tiene con Paula Echevarría. Y es que el cantante y la actriz, divorciados desde el año 2018, respetan el régimen de visitas acordado en el convenio regulador que firmaron tras su separación.

Por este motivo, la pequeña Daniella se desplaza a casa de su padre cuando le corresponde estar con él. Así lo explicaba el arista en el programa de Pablo Motos. «Los padres que por circunstancias estamos separados tenemos el derecho de poder ir a recoger a nuestros hijos cuando nos toque», ha revelado. Para ello, eso sí, Bustamante toma todas las medidas de seguridad para evitar un posible contagio. «Se les recoge, se desinfecta todo, se lava todo muy bien con agua y jabón. No podría estar sin ella. Hoy ha estado conmigo», explicaba.

Su hija Daniella, la mejor compañía

El Estado de Alarma decretado por el Ejecutivo de Sánchez no afecta al régimen de visitas de padres separados. Por ello, tanto Bustamante como Paula pueden seguir respetando el convenio acordado para atender a su pequeña. Esto explica por qué la niña pudo acompañar a su padre en su domicilio el pasado 19 de marzo para celebrar junto a él el Día del Padre. Así de contento se mostraba el de Vicente de la Barquera en su cuenta de Instagram junto a su pequeña. «¡¡¡Feliz día del padre!!! Mi mayor regalo de la vida, mi hija!!!❤️❤️❤️ #Daniella Mucho ánimo a todos», comentaba.

A la alegría de poder estar con su pequeña se suma la felicidad de estar al lado de la mujer que quiere. Bustamante agradecía públicamente a su novia el cariño y el apoyo que le da en todo momento: «Agradezco a mi chica porque hace que dada día sea más bonito. Es muy importante estar acompañado».

Con ganas de celebrar su cumpleaños cuando acabe la cuarentena

En este periodo de confinamiento, el artista hace deporte para mantenerse a diario. Pero también se da sus caprichitos a la hora de comer. «Llevo el Gym y el Ñam. Pero puede más el Ñam», bromeaba. «No es fácil estar en esta situación. Lo que a mí me viene bien es tener un horario. Desayuno tranquilamente sin prisas, hago huta mirando ala tv, TRX y cuando me da la vena me voy del salón y lo hago ida y vuelta. Es importante estar acompañado, ver pelis, jugar a juegos de mesa».

En sus ratos libres habla con su familia por videconferencia, toma el aperitivo de manera virtual con los amigos. ¿La peor parte del aislamiento? Haber pasado su cumpleaños confiando en casa. «Es difícil, por eso hay que agradecerle a los amigos que me acaban con la batería del WhatsApp que me llaman. Nos vemos, nos tomamos la caña, no es tan afectuosa, pero vale». Cuando todo esto termina tiene claro que celebrará «el Día del Padre, el cumpleaños de mi chica y mi cumpleaños» por todo lo alto. «Cuando nos suelten va a ser boda gitana», contaba.

En líneas generales, no lleva mal estar en su piso. «Soy una persona hiper casera. Mis amigos decían que el único que hacía vida normal era yo. Pero si tenemos que cuidar de las personas que queremos tenemos que darnos en casa».

«Ahora no vivo en un chalet»

Motos le preguntó por los patos que habían aparecido en su piscina. «Siguen aquí. No sé si son chico y chica, pero aquí hay lío. Tienen la piscina para ellos solos. Aprovecho para saludar a mis vecinos que son la alegría de la huerta. Como es una urbanización tan mona los patos han venido aquí a instalarse», detallaba.

Precisamente porque vive en un bloque de vecinos ya no puede cantar a todo pulmón. «Aquí no tengo manera. Ahora no vivo en un chalé. Tengo vecinos arriba y abajo y no puedo cantar tranquilamente». Con su habitual sentido del humor, Motos le aconsejaba cantar a las ocho menos cinco de la tarde para tener así «el aplauso asegurado» a las ocho en punto. Ganas de dar el do de pecho no le faltan. Ya cuenta los días para mostrar a su público su nuevo single. Un trabajo «que está a punto de salir», pero del que no ha revelado más detalles.

En su charla con Motos, David Bustamante ha dado las gracias a «los periodistas que estáis al pie del cañón» y ha querido enviar un mensaje positivo a la audiencia y a sus seguidores. «Vendrán muchos conciertos y pronto estaremos dándonos muchos abrazos y muchos besos».