Un día después de celebrarse el funeral de su hijo, la presentadora ha enviado un sentido mensaje de agradecimiento por el apoyo y el cariño recibido.


Un día después de celebrar el funeral de su hijo Álex Lequio en Madrid, Ana Obregón ha enviado un sentido mensaje de agradecimiento a las personas que asistieron el pasado martes a su último adiós, a los medios de comunicación, y a quienes la han apoyado desde que su hijo perdiera la vida a los 27 años, víctima de un cáncer, el pasado 13 de mayo.

El emotivo mensaje de agradecimiento de Ana Obregón

A través de su cuenta de Instagram, la actriz y presentadora ha compartido unas emotivas palabras. «En nombre del “Gladiador que sonrió al cáncer”, gracias de corazón por todos vuestros miles de mensajes de amor y ánimo a través de las redes de toda España», señala, junto a dos fotografías del funeral del joven, quien hace un mes y medio perdía la vida en un hospital de Barcelona después de dos años luchando contra el cáncer que padecía. «Gracias también a los medios de comunicación por apoyarnos ayer y por el respeto que han tenido estos últimos años rogándoles que a partir de ahora respeten el dolor de una madre que ha perdido a su hijo y pueda vivir el luto en mi intimidad con mi familia», añade.

Una de las imágenes que ha publicado corresponde a uno de los instantes más inolvidables del último homenaje a su hijo. Porque, antes de entrar en la madrileña Parroquia Nuestra Señora de la Moraleja donde se ofició la homilía, Ana Obregón se dirigía a la prensa gráfica y realizaba un gesto de agradecimiento: mientras miraba a las cámaras que se agolpaban frente al templo se tocaba el corazón en señal de gratitud.

La tristeza de Ana tras dar un último adiós a su hijo

«Ayer no fue una despedida. Aless vivirá para siempre en el corazón mutilado de los que le queremos», concluye el mensaje de Ana, quien ha acompañado su post de dos fotos del funeral de Aless en compañía de Carolina Monje, la novia de su hijo.

Las palabras de la ex de Alessandro Lequio llegan después de haberse enfrentado a uno de los días más intensos desde que murió su único vástago. Ayer, por fin, los padres de Álex podían reunirse con sus seres queridos para despedirse de él. Su defunción se producía en plena pandemia y con el país paralizado como consecuencia del estado de alarma, lo que impidió celebrar un funeral o un entierro multitudinarios. Solo sus padres, sus tías Celia y Amalia y su pareja pudieron estar presentes cuando se le dio sepultura en el tanatorio de La Paz de la capital.