Adara Molinero ya no oculta lo que siente por Rodri, después de meses guardando silencio sobre lo que escondía su corazón. La pareja ha dejado pistas de su tonteo delante de todos y algunas cuestiones de su convivencia en los inicios de su romance


Adara Molinero da saltos en el amor hasta no saber muy bien dónde cae. Al menos sus fans, aquellos que siguen de cerca cada uno de sus movimientos, no saben muy bien a qué atenerse con ella. Si un día está orgullosa y feliz de hablar sin pelos en la lengua sobre su nueva relación con Rodri Fuertes, después guarda silencio durante semanas y se ampara ante un supuesto derecho a mantener su relación en la más estricta intimidad. A veces se le olvida que su romance surgió al calor de un reality y que, tras rumores que ella misma negaba, al final confirmó la evidencia de que ha encontrado de nuevo el amor por enésima vez. Tras mucho silencio y alguna que otra incongruencia sobre esto, Adara Molinero ha decidido liarse la manta en la cabeza y gritarle al mundo lo que siente por su nuevo novio, le pese a quien le pese.

La revelación de que Adara Molinero y Rodri Fuertes habían iniciado una relación llegaron a modo de rumor y se materializó con una exclusiva por parte de ella confesando la evidencia. A él parece que no le sentó nada bien que saliese a relucir su nombre en la entrevista, dado que él consideraba demasiado pronto que se hablase de amor cuando aún estaban tratando de conciliar sus respectivas vidas para ver si son compatibles. Algo que quizá entendió más tarde Adara, que optó por respetar la estrategia de su chico de guardar silencio, no confirmar ni desmentir nada y mucho menos dejar pistas sobre su romance en las redes sociales. Hasta ahora. Adara ha entendido que ya se ha guardado el tiempo prudencial y ya está lista para dejar claro lo que siente hacia Rodri, después de pasar unos románticos días con él en Ibiza.

Adara Molinero ha reflexionado sobre las personas que llegan a su vida de improviso para trastocarle los esquemas de su existencia. Algunos llegan para quedarse, como espera que suceda con Rodri, mientras que otros lo hacen para seguir su andadura, como le sucedió a Gianmarco Onestini, un mal necesario para darse cuenta de que ya no estaba enamorada de Hugo Sierra, el padre de su hijo, aunque tampoco del italiano, quien le dejó plantada tras descubrir su sospechosa cercanía a Rodri.

Sobre este debacle existencial ha querido hablar Adara en su última publicación en las redes sociales: “Están las personas que nos cambian la vida, las que nos hacen aprender. Las que borrarías del pasado, las que agarrarías con fuerza para no que no se vayan nunca”, escribe Adara de manera misteriosa y es que no nombra a Rodri –ni a ningún ex más- en su publicación.