Enrique Ponce y Ana Soria han compartido imágenes juntos durante su visita a un establecimiento de iluminación. ¿Comprando lámparas para su nuevo hogar?


Enrique Ponce y Ana Soria siguen avanzando en su relación sentimental. El torero y su joven novia, 27 años más joven que él, no pierden el tiempo y cada día afianzan más su historia de amor. Aunque apenas llevan unos meses de noviazgo, están muy enamorados y no tienen dudas sobre lo que sienten el uno por el otro. Por este motivo, la pareja ha decidido dar un importante paso en su relación: convivir bajo el mismo techo. 

Cuando se conocieron, el matador de Chiva y la estudiante de Derecho vivían en ciudades diferentes. Él tiene fijada su residencia habitual en Madrid, donde las últimas dos décadas ha compartido vivienda con su hasta ahora esposa, Paloma Cuevas, y las dos hijas que tienen en común. La almeriense, por su parte, vivía en Granada, donde cursaba la carrera de Derecho. Sin embargo, antes de que el verano llegara a su fin ambos decidían compartir nidito de amor y, así, poder pasar más tiempo juntos.

Ana Soria heredaba recientemente una casa en Almería que era propiedad de una tía abuela. Su padre, heredero de la finca, decidía regalarle esta propiedad con el fin de ayudarla a independizarse. La nueva casa de la joven, situada en Ciudad Jardín, está ubicada cerca de donde viven sus padres. Y a pocos metros de la playa. Se trata de una vivienda unifamiliar que consta de dos plantas y un pequeño patio exterior. El edificio fue construido en los años 50, por lo que la joven y su familia comenzaron las obras de rehabilitación el pasado verano.

Ponce, por su parte, desea adquirir una casa en la que poder instalarse con su nuevo amor. De momento ninguno se ha pronunciado aún sobre el lugar (o lugares) donde establecerán su nuevo hogar, pero todo parece indicar que ya están inmersos en los preparativos de su nidito de amor.

¿Viendo lámparas para su nueva casa?

© @anasoria

Hace unas horas, Ana Soria compartía unas bonitas imágenes a través de Stories de Instagram. El vídeo, en el que ella y el diestro se mostraban cariñosos y risueños, los mostraba radiantes y felices. Y tanacaramelados como siempre. La grabación dejaba ver cómo la andaluza apretaba las mejillas del valenciano, provocando un divertido gesto en el ex de Paloma Cuevas. Su post dejaba apreciar, además, que ambos se encontraban en un establecimiento repleto de lámparas.

Su visita a una tiende iluminación podría ser una clara consecuencia de las intenciones de la pareja de vivir bajo el mismo techo. ¿Echarían un vistazo a las lámparas más ‘trendy’ del mercado? Todo parece indicar que sí. Porque si algo tienen Enrique Ponce y Ana Soria es que no esconden nada de lo que hacen. La seña de identidad de su noviazgo es precisamente la naturalidad y la frescura con la que airean sus sentimientos… y todo lo que hacen. Por tanto, no es de extrañar que, de una manera muy sutil, hayan querido compartir con sus respectivos seguidores que todo marcha de maravilla en lo relativo a la decoración de su nuevo hogar.

Ponce, muy ilusionado con su nuevo amor

© @anasoria

Este viernes se ha sabido que el divorcio del diestro y Paloma Cuevas no se resolverá de manera tan fácil como se auguraba en un principio. Aún falta la firma del torero para que el divorcio se haga efectivo, tal y como ha adelantado ‘Vanitatis’. La inesperada decisión de Enrique Ponce de no acudir al bufete de abogados para firmar el documento que pondría punto y final a sus 25 años con Paloma Cuevas parece retrasar la resolución final de su larga historia de amor.

Ponce no ha firmado los documentos de divorcio con Paloma Cuevas

© @anasoria

A principios del mes de septiembre, SEMANA anunció que Ponce y Cuevas habían iniciado los trámites del divorcio. Su matrimonio siempre fue discreto, por lo que también manifestaban su deseo de que su separación también lo fuese. Los dos deseaban resolver el papeleo de manera rápida y amistosa, por lo que no dudaron en acercar posturas y contratar un abogado común para que tramitara el divorcio. Aunque cada uno de ellos tenía sus condiciones dejaban claro que no deseaban complicarse en una batalla judicial por la custodia de sus hijas y el patrimonio que tienen en común. De momento, no se conoce el motivo por el que Enrique no ha firmado la documentación.