A pesar del distanciamiento que Laura Matamoros y su hermano Diego habían protagonizado se han reconciliado.


Diego Matamoros se encuentra confinado en su casa. A pesar de que en un principio solo tenía algunos de los síntomas del COVID-19, días después el joven de 34 años ha confirmado que es uno de los contagiados, una etapa que está viviendo en solitario y que, según él mismo ha revelado, le está resultando muy difícil de sobrellevar. «¡Hola a tod@s! Sé que llevo un tiempo ausente, al final el coronavirus ha llamado a mi puerta y llevo unos días complicados», decía este miércoles 26 de marzo en su perfil de Instagram. De hecho, se encuentra aislado en su domicilio y no tiene contacto absolutamente con nadie para evitar así que, por al menos por su parte, el virus se propague. «Simplemente deciros que a día de hoy mejoro, estoy en contacto con la gente que me quiere y aislado para no poner en riesgo a nadie», ha añadido en la red social.

Diego Matamoros

Así el hijo de Kiko Matamoros se convierte en uno de los más de 56.000 personas contagiadas que en estos momentos existen en España. Ha experimentado la mayoría de los síntomas y así lo ha comunicado a través de una storie. «Llevo ya muchos días sin olfato ni gusto, sigo con la tos pero ya he quemado otras etapas como la de la fiebre. ¡Espero que tod@s podamos salir pronto de esta situación y mando ánimo a cada persona que está pasando por lo mismo! Un abrazo fuerte y besos», ha dicho. Sin embargo, en las horas posteriores ha querido tranquilizar a sus seguidores revelando que tiene a su ‘enfermera’ particular. Esta no es otra que Laura Matamoros, quien se está ocupando de su hermano, aunque trata de hacerlo llevando medidas extremas. Está haciendo caso a las autoridades y, además de tratar de prevenirlo con su EPI, también airea y desinfecta su vivienda.

Tanto es así que ha sido la encargada de hacerle la compra a Diego, con el fin de no tenga la necesidad de salir de su casa para absolutamente nada. Le ha dejado las bolsas en la puerta de su casa y ha sido el propio Diego el que ha querido agradecer este bonito gesto a su hermana a través de un storie. «Aunque no te haya visto gracias», ha escrito junto a una imagen que él mismo ha tomado después de que su hermana Laura se fuera. Poco después ha mostrado cuál es su otro pasatiempo durante su confinamiento: estar con su mascota.

Diego Matamoros

A pesar de que porta guantes y mascarilla para tener el máximo cuidado, Diego se deshace en carantoñas hacia su can mientras los dos juegan en su jardín. Él y su perro viven solos en su casa después de su expareja, Estela Grande, abandonara la residencia que los dos habían compartido durante su matrimonio. Ella, por su parte, está viviendo junto a unas amigas con las que está llevando a cabo su cuarentena hasta que, por fin, se pueda volver a la calle.

Diego Matamoros: «Me levanto cada mañana sin fuerzas»

«Estoy animado, dentro de lo que cabe, a pesar de que me levanto cada mañana sin fuerzas. Yo soy un tío de 100 kilos, imaginad una persona delgadita. Tengo inflamadas las amígdalas, ese es mi punto débil», dijo Diego Matamoros poco antes de que los médicos confirmaran que había dado positivo en coronavirus.