Yo soy mucho de decir cuando no tengo las cosas de cara que me colgaría de una viga. Claro, lo digo y no lo pienso de verdad, pero estoy seguro de que hay momentos en que María José Campanario tendrá pensamientos que frisan la depresión. Y no me extraña. Así que lo único que te puedo decir es mi grito de guerra: «¡No te vengas abajo, cariño!».

María José Campanario lleva encadenando problemas de salud en los últimos meses, lo que le ha impedido llevar la vida como a ella le hubiera gustado.
María José Campanario lleva encadenando problemas de salud en los últimos meses, lo que le ha impedido llevar la vida como a ella le hubiera gustado.

La fibromialgia es una cosa muy seria. Tengo una amiga que también lo padece y tiene el rictus de un payaso triste, le falta energía hasta para sonreír. Otra conocida, de una edad similar a la mujer de Jesulín, se encierra en la oscuridad y hay días que no se quita el pijama porque no se encuentra con fuerzas para salir de casa. María José Campanario lo está pasando mal y cada poco pasa por el hospital, uno de los sitios que espero no tener que pisar, porque les tengo fobia, hasta cuando es por una buena noticia como el nacimiento de un niño.

A María José, que ha tenido que salvar más obstáculos que en ‘Juego de tronos’ para estudiar y tener una profesión, no le acompaña la salud, que es lo único importante. No es que no vaya a mejorar o que su vida se vaya a compartir en un infierno, pero le hará falta fuerza de voluntad y de ánimo para no dejarse llevar por los pensamientos sombríos.

María José Campanario ha intentado poner su mejor sonrisa en una época muy dura de su vida, en este caso por problemas de ssalud.
María José Campanario ha intentado poner su mejor sonrisa en una época muy dura de su vida, en este caso por problemas de salud.

María José Campanario no tiene el favor del público como Belén Esteban, su némesis, su gran ‘enemiga’, para entendernos, no tiene la impronta magnética de la ‘princesa del pueblo’ ante las cámaras y cuando se ha bajado al barro ha salido perdiendo. Sin embargo, hay una cualidad que nadie le puede negar: es muy resilente.

‘La Campa’ ha sacado adelante su matrimonio, ha resistido las cornadas de las mujeres que aseguraban haber tenido relaciones con su marido, ha sobrevivido a un juicio real y otro mediático y los perdió los dos, a algún que otro miembro de su familia política que no ha sido como para irse de luna de miel… y ella sigue aquí.

Jesulín de Ubrique ha mostrado un apoyo inquebrantable a su mujer en todos estos meses.
Jesulín de Ubrique ha mostrado un apoyo inquebrantable a su mujer en todos estos meses.

María José Campanario es una mujer fuerte, tenaz y perseverante. Ahora se va a casar de nuevo con Jesulín, un evento para revitalizar sus arcas, pero que también removerá sentimientos de momentos felices, una ocasión para reivindicarse en público, para que la vuelvan a ver optimizada, esperemos que repuesta de sus pertinaces problemas de salud, y, quién sabe, para mandar mensajes subliminales.

Me reitero: «¡No te vengas abajo, cariño».