Anabel Pantoja ha visto cómo su boda ve en peligro. Un grupo de ecologistas no quiere que se case en La Graciosa, paraje natural.


A pesar de que para Anabel Pantoja el día de su boda era un día ilusionante, las críticas lo están convirtiendo en una pesadilla. Primero la influencer fue increpada por celebrar su boda en una playa de difícil acceso para su padre, quien tiene movilidad reducida y quien por ello se caía de la lista de invitados. Solo un día después varios ecologistas le amenazaron con presentarse en su enlace si su boda tenía lugar en La Graciosa, pues creían que no iban a respetar el paraje natural. Harta y cansada del revuelo generado, la sobrina de Isabel Pantoja dio un puñetazo sobre la mesa y volvió a dejar claro que para ella la isla también es muy importante, por lo que la cuidará al máximo en su gran día. «Me voy a casar igual que todo el mundo. La ceremonia va a ser en la playa, voy a tocar con mis pies con la arena. Yo respeto, y es más, comparto los temas ecologistas y la sostenibilidad. Voy a hacer lo mismo que otras personas, pero como se casa Anabel… Estoy hasta el moño del tema», dijo enfadada en ‘Sálvame’.

Instagram

Mientras Kiko Hernández bromeaba y le aconsejaba que celebrara su boda en un parque de niños, Anabel insistía en lo especial que era para ella darse el ‘sí, quiero’ con Omar allí. “Me importa muchísimo esta isla y también lo hago para que la gente conozca ese paraíso”, comentaba entre lágrimas este miércoles. Este posible boicot se convierte en otro quebradero de cabeza para ella, ya que hay ecologistas que quieren impedirlo. A pesar de que Anabel solo estará 20 minutos en la playa, tiempo que durará la ceremonia, las últimas informaciones ponen en peligro el que apuntaba que sería el día más feliz de su vida. Le acusan de poder dañar el ecosistema en una zona tan protegida y no se quieren arriesgar a que eso suceda. «En espacios de este tipo no puede ser una fiesta infinita. No destrocemos la gallina de los huevos de oro. Hay que evitar que los valores naturales y paisajísticos que justifican este tipo de eventos se deterioren más de lo que ahora mismo tienen. No podemos desentendernos de eso», decía Pedro Hernández, activista ambiental, mientras Anabel le escuchaba con una gran preocupación.

Foto: Instagram

Anabel Pantoja se mostró muy enfadada y no daba crédito a lo que estaba sucediendo, mucho menos a que su propio programa estuviera empañando el día de su boda. «Yo no voy a celebrar nada allí, solo voy a celebrar la ceremonia. Voy a poner mis pies en la arena y luego me voy a celebrarlo a un sitio donde se cumplirán las medidas», comentó Anabel Pantoja. «Hay gente del pueblo que me dice que se sienten orgullosos de casarme allí siendo sevillana. Voy a celebrar la boda y luego…», espetó mientras abandonaba el plató. No obstante, minutos después explicaba que ella cuenta con los permisos necesarios al ayuntamiento de Lanzarote, una autorización que ya poseía, por lo que tiene claro que, pese a quien le pese, contraerá matrimonio con Omar Sánchez en La Graciosa. Está previsto que sea en el mes de octubre en una celebración a la que acudirán todos sus amigos, siendo en Sevilla un año después cuando quiere celebrarla también junto a su familia.