Torito ha pasado 24 horas con la presentadora, quien le ha llevado a uno de los sitios más especiales para ella en Sanlúcar de Barrameda.


Toñi Moreno está pasando por uno de los momentos más felices de su vida. No solo en el terreno personal, gracias a la llegada de su pequeña Lola, también en el profesional. La presentadora ha vuelto por la puerta grande al que un día fue su programa, ‘Viva la vida’, para sustituir a Emma García durante sus vacaciones de verano.

La andaluza se lo está pasando en grande en el espacio de Telecinco compartiendo cada tarde de los fines de semana y se está abriendo en canal con la audiencia. Gracias a esto último, hemos podido conocer el lado más personal de la que fuera presentadora de ‘Mujeres y hombres y viceversa’. En la nueva sección de Torito, quien se está dedicando a pasar 24 horas con cada colaborador del programa, el reportero más dicharachero de Mediaset se ha desplazado hasta Sanlúcar de Barrameda para conocer los entresijos de la vida de Moreno. Durante su estancia juntos, ambos han vivido un momento muy especial.

Durante la grabación, Toñi Moreno decidió llevar a Torito a uno de los sitios más especiales para la presentadora. Una decisión que nos ha dejado una conmovedora y dura confesión. La presentadora de ‘Viva la vida’ se desplazaba hasta unos árboles junto a Torito y no podía evitar comenzar a llorar. En concreto, Moreno explicaba que esos árboles los plantó su abuelo para que su padre jugara. Con el tiempo, fue un lugar en el que cuando era pequeña también jugaba con sus hermanas. Un lugar especial que siempre le va a recordar a su progenitor. 

«Mi padre cuando ya veía que se iba me dijo: ‘Busca los árboles'», relata y explica que fue ahí donde esparcieron las cenizas de la persona más importante en su vida. «Aquí está mi padre. Yo cuando me siento perdida venga aquí y tengo una conexión con él maravillosa», aseguraba con la voz entrecortada. Entre lágrimas y pidiendo que se parara la grabación, la presentadora sacó su lado más emocional y, dolida, reconocía: «Me da una pena que no haya conocido a su nieta…«.

A pesar de la dureza del momento, lo cierto es que la presentadora ha agradecido la presencia del Mallorquín en su casa de Cádiz debido a la sonrisa de oreja a oreja que ha dejado en su madre. «Esta risa de mi madre no tiene precio. Gracias!!!!! @torito.quique«, asegura Toñi Moreno.

Horas antes de que se emitiera la dura reflexión de la presentadora, Moreno publicaba en sus redes sociales una costumbre que había cogido la pequeña Lola, algo que también hacía ella cuando era pequeña. «Me gustaba cuando pequeña, quedarme dormida en cualquier lado… en los bares o terrazas, mientras escuchaba a los mayores en un segundo plano, charlando de sus cosas, como una dulce melodía veraniega. Me gustaba sentir la brisa fresca de las noches de verano. Y así, al fresquito, era capaz de dormir en un palo sin inmutarme. Mi hija es igual que yo … y me encanta. #nochesdeverano #tradicionesqueseheredan #amordelbueno», escribe.