Este martes, la hija de Kiko Rivera, Ana, cumplía años y el DJ. celebró su cumpleaños pero ni rastro de su abuela, Isabel Pantoja


Este martes, la familia Rivera-Rosales ha estado de celebración. La hija de Kiko e Irene, Ana, cumplía años y sus padres le organizaron una preciosa fiesta, siguiendo las normas y restricciones que marca el Gobierno por culpa de la pandemia provocada por el coronavirus. La pequeña Ana ha cumplido cinco años y sus padres han querido organizarle una gran fiesta para que olvide el año tan complicado al que han tenido que enfrentarse todos los niños. Un cumpleaños en mitad de la polémica familiar que mantiene Kiko Rivera con su madre, Isabel Pantoja. De hecho, precisamente de esta última se ha llevado el último disgusto el DJ.

A pesar de que la tonadillera no mantiene ningún contacto con su hijo desde que estallara toda la polémica en la que ambos siguen envueltos, Kiko Rivera no podía llegar a imaginar lo que ha pasado. Y es que en el día del cumpleaños de su nieta, no ha habido ni rastro de la tonadillera en un día tan especial para la pequeña. Al parecer, Isabel Pantoja ni descolgó el teléfono para felicitar a la pequeña en el día de su cumpleaños.

Isabel Pantoja no felicitó a su nieta en el día de su cumpleaños

A pesar de que el cumpleaños fue muy íntimo debido a la pandemia y tan solo estuvieron los padres junto a sus tres hijos, la pequeña Ana recibió un montón de mensajes de cariño y felicitaciones. Según Pepe del Real y Antonio Rossi en ‘El programa de Ana Rosa’, la artista no habría llamado a su nieta en este día tan señalado. Esto ha supuesto un nuevo desprecio hacia Kiko Rivera y a su familia. El desprecio que más daño ha hecho al DJ, ya que no es únicamente hacia él sino también hacia su hija. Algo que el cantante se niega a permitir.

Gtres

Kiko Rivera no perdonará que su madre no felicitara a su hija Ana en el día de su cumpleaños. Y es que aunque entre ellos las cosas están frías y su relación sea muy distante, por no decir inexistente, el cantante no olvida este desprecio hacia su pequeña. Este hecho no hace más que las cosas entre madre e hijo todavía se vuelvan más complicadas. Si con la llegada de la Navidad, donde las personas se vuelven más sensibles, se podía esperar un acercamiento entre Kiko e Isabel, esto ya confirma que no va a ser así.

A pesar de que no quiso llamar a su nieta, también se podía esperar una felicitación pública a través de su perfil de Instagram, donde tampoco hubo ni rastro de la tonadillera. Y es que últimamente tan solo utiliza las redes sociales por motivos profesionales y son contadas las ocasiones que comparte aspectos más personales de su vida.