Anne Igartiburu y Pablo Heras-Casado contrajeron matrimonio hace cinco años. Un ‘sí, quiero’ que llegó un año después de conocerse en una entrevista de radio que supuso un auténtico flechazo para ambos. Entonces, su vida cambió, estaban muy felices el uno junto al otro y así lo demostró cuando tiempo más tarde tuvieron un hijo juntos. Sin embargo, ahora no parecen vivir su mejor momento en común. Aunque en sus redes sociales no hay pistas de lo sucedido, lo cierto es que no postean fotografías juntos desde hace mucho tiempo y, al parecer, el motivo no sería otro que una grave crisis sentimental.

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Tal es la distancia que existe entre ellos que el director de orquesta habría hecho las maletas y se habría alquilado un piso en el centro de Madrid, según la revista ‘Lecturas’. De este modo, la pareja se ha dado un respiro, un descanso que quién sabe si dará sus frutos. Los rumores sobre una posible separación comenzaron cuando en Noche Vieja Pablo no estuvo presente junto a Anne para despedir el 2020, una tradición que hizo saltar todas las alarmas acerca de qué sucedía entre ellos. A pesar de que Anne Igartiburu todavía no se ha pronunciado sobre este bache, en las últimas semanas han posteado muchas imágenes profesionales, lo que evidenciaría que están muy volcados en sus respectivos trabajos. No es lo único que llama la atención de sus perfiles, pues mientras Anne no dudaba en dar likes a la mayoría de instantáneas de su marido, desde hace varios días no hay ni rastro de este gesto en el Instagram de Pablo Heras-Casado.

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El amor que existe entre ambos no ha sido suficiente, pero siguen manteniendo hacia el otro un profundo respeto. Son muchos los momentos bonitos que tienen a su espalda y no los borrarán de un plumazo, pero sus movimientos pueden no acercarles a una reconciliación. Nada hacía presagiar que Anne Igartiburu comenzaría así el 2021. Con su contagiosa risa y la mejor de sus versiones, la presentadora condujo junto a Ana Obregón un programa que hará historia tanto a nivel de audiencia como emocional. Más de 7 millones de espectadores fueron testigos de los buenos deseos de ambas tras un año que nos ha cambiado la vida a todos debido a la pandemia.