El marido de Salma Hayek salvará Notre Dame destinando su fortuna a su reconstrucción

El marido de Salma Hayek es una de las grandes fortunas de Francia y ha anunciado una donación millonaria para restaurar Notre Dame tras ser pasto de las llamas. 900 años de historia que han sido devorados por un fuego que ha desolado al mundo entero

El mundo entero está conmocionado tras el incendio que, durante horas, devoró anoche la catedral de Notre Dame. Son incontables las muestras de dolor y solidaridad que se han sucedido desde que las llamas arruinaran uno de los emblemas más significativos de París, pero ha habido un anuncio que ha llegado al corazón de los franceses.

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El marido de Salma Hayek donará 100 millones

François Henri Pinault, uno de los magnates más importantes de Francia y marido de Salma Hayek, ha anunciado que donará una enorme cantidad de dinero para la reconstrucción de la catedral de Notre Dame. «Mi padre (François Pinault) y yo hemos decidido desbloquear una suma de 100 millones de euros para participar en la reconstrucción completa de Notre Dame. Esta tragedia golpeó a todos los franceses y a todos quienes están vinculados a los valores espirituales. Frente a un drama como éste, todo el mundo desea volver a dar vida a esta joya de nuestro patrimonio».

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El marido de la actriz mexicana es el director del grupo Kering, la tercera fortuna francesa y además es uno de los coleccionistas de arte más importantes de Europa. La pareja se conoció en Venecia en el año 2006 y solo un año más tarde se convirtieron en padres del único hijo que tienen en común. El romanticismo ha sido uno de los hilos conductores de su historia de amor y prueba de ello es que para convertirse en marido y mujer eligieron el día de los enamorados de hace ya 10 años.

La catástrofe que deja al mundo desolado

El fuego que ha reducido a escombros la aguja y los techos de la catedral de Notre Dame ha provocado una auténtica oleada de mensajes de apoyo y solidaridad hacia el pueblo parisino. Además, mientras las llamas devoraban el templo, fueron numerosos los momentos cargados de emotividad en los que grupos de franceses aplaudían a los bomberos que trabajaban para sofocar el incendio.