El cantante Luis Miguel sufre una dolencia en su oído que le ha provocado momentos muy incómodos en su carrera musical.


Luis Miguel tuvo una vida muy peculiar y así se refleja en su serie de Netflix, la cual, por cierto, acaba de estrenar la segunda temporada en la plataforma. En ella se incide precisamente en el problema auditivo que sufrió el músico, una dolencia llamada ‘Tinnitius’ que consiste en la percepción de un zumbido continúo en los oídos y que le lleva a no escuchar con claridad y a no distinguir las palabras. Estos síntomas se traducen en un problema para él si se tiene en cuenta su carrera profesional, tanto es así que por él ha protagonizado episodios violentos que suponen una mancha en su currículum. Todo comenzó en el año 2005 durante un concierto en Perú, donde el pinganillo de Luis Miguel explotó, lo que le dejó grandes consecuencias. No le dejó sordo, pero sí perdió mucha capacidad auditiva y además comenzó a tener dolores muy fuertes.

Sus biógrafos han desvelado que hubo una vez en el dolor era tan agudo que tuvo que suspender el concierto en el que se encontraba. «Se fue a llorar contra la pared completamente desconsolado», han explicado sobre ese día. No obstante, no siempre fue así, sino que protagonizó otros episodios donde en vez de lágrimas, demostró un comportamiento agresivo. Prueba de ello, vídeos que circulan por la Red y que le llevaron a los tribunales. Cabe señalar que durante una actuación cargó toda su ira contra un técnico de sonido hasta tal punto que tuvo que pagarle una gran cantidad de dinero para que este no le demandara. Sucedió en un concierto del año 2019 cuando tras ser consciente de que estaba habiendo algunos problemas de sonido, pegó al trabajador con un micrófono y se encaró con él. Imágenes que dieron la vuelta al mundo y que le pusieron en el disparadero una vez más.

Este tipo de situaciones le han llevado a explicarse públicamente sobre cómo se encuentra, así como sobre lo que supone para él esta enfermedad. «Es una situación complicada, pero tienen que pensar que yo empecé a los nueve años con esta carrera: con la música, los decibelios, los conciertos…», comenzó diciendo. «Son más de 30 años expuesto a sonidos muy fuertes. Tuve que pasar por un tratamiento y afortunadamente ya estoy mucho mejor (…) No fue fácil. La vida de repente te pone pruebas y tienes que superarlas, no queda otra. Es una condición que he podido superar y que estoy controlando lo mejor posible con el apoyo de mi gente querida, de los médicos, del público, que ha sido extraordinario y me ha dado mucha fuerza. He podido rehabilitarme de una manera casi milagrosa», añadió.