Nicole Kidman está "avergonzada" de las confesiones sexuales que ha hecho su marido, Keith Urban, sobre sus juegos de alcoba. Aunque lo que ha contado le deja en muy buena posición, lo cierto es que considera innecesario que este asunto sea de dominio popular


La vida sexual de Nicole Kidman está en boca de todos y esta vez la culpa no es de la prensa, sino exclusivamente de su marido, Keith Urban, que la ha puesto sobre el tapete sin reparos. A la actriz esto le ha escandalizado, pero no es la única, dado que el público también ha sentido estupor al conocer algunos detalles de alcoba de la pareja o las características de la actriz en sus juegos íntimos. Y lo peor de todo, no es la primera vez que lo hace.

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Keith Urban ya puso de relieve el fervor sexual de Nicole Kidman en la canción ‘Gemini’, en la que se habla de una “maníaca en la cama”. Pues bien, la protagonista de esta canción no era otra que la propia australiana, “que se despierta en mitad de la noche para hacerte el amor”, unos detalles íntimos por los que ella confesó sentirse “avergonzada”, dado que esperaba que estos asuntos debieran quedar de puertas para dentro.

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Nicole Kidman y Keith Urban llevan casados desde el 2006 y, a juzgar por sus revelaciones, en el sexo están más que compaginados. Él ha encontrado en su esposa un filón para las letras más sexuales de sus canciones, algo que la actriz lleva con orgullo, aunque también con cierto estupor: “No censuro su arte, pero sí es un poco embarazoso”, confesaba alagada por “haberme convertido en su musa”.

El motivo por el que no se enfada es porque, al fin y al cabo, lo que se dice de ella es bueno: “Es mejor que decir, ‘Dios, estoy tan aburrido, haz un esfuerzo Nicole”. Una gran verdad si se tiene en cuenta, que no quita que se hayan hecho revelaciones como que la actriz despierta a su marido “en mitad de la noche para hacerte el amor”.

Nicole Kidman fingió un enfado al tenerse que enfrentar a estas preguntas por parte de los periodistas: “’¡No! ¿Qué? Te estás inventando eso. Cállate. ¡No voy a responder, eso es indignante!”, confesaba entre risas y con el rubor en sus mejillas. Al menos se les ve felices y el sexo no es su mayor problema.