La pareja alquiló un antiguo rancho por 43.000 dólares la noche para poder disfrutar de tiempo juntos y arreglar todos sus problemas.


Crisis en el paraíso. Kim Kardashian y Kanye West no están pasando por su mejor momento. En las últimas semanas, coincidiendo con el salto del rapero a la política estadounidenses, la pareja ha protagonizado un sinfín de polémicas que han puesto en jaque los cimientos de su estabilidad.

Después de que Kanye West le pidiera disculpas públicamente a raíz de una serie de tuits en los que insinuaba que su mujer y su suegra, Kris Jenner, habrían intentado secuestrarle para internarle en un hospital, Kim Kardashian viajó hasta el rancho que tienen en Wyoming para lanzarle un ultimátum. Según publicaron diferentes medios estadounidense, la socialité siente que ha hecho todo lo que ha podido para que la relación siguiera adelante, aunque considera que su marido no está cumpliendo con los cambios que le había pedido. Kardashian no está dispuesta a que su relación acabe y está haciendo el máximo esfuerzo para solucionar todos sus problemas.

Tanto es así que el matrimonio está aprovechando las vacaciones para intentar arreglar los problemas dentro de la pareja antes de que el rapero retome sus actividades políticas en su carrera a la presidencia de Estados Unidos. Para ello, Kim, Kanye y sus hijos han hecho una escapada a las montañas para desconectar de la rutina y se han alojado en un lujoso camping en las montañas de San Juan, en Colorado.

La familia, según apunta ‘TMZ’, alquiló un antiguo rancho por 43.000 dólares la noche (36.310 euros) para poder disfrutar de tiempo junto en paz y armonía con todas las comodidades posibles. Las tiendas de campaña cuentan con todo lujo de detalles: desde camas king size, pasando por electricidad, hasta una estufa de leña para que no puedan pasar frío por las noches. Además, las cabañas cuentan con espléndidos sofás, por si la familia desea alejarse de dormir en plena naturaleza.

Dunton Hot Springs: Jack Richmond

En su estancia, la familia al completo ha podido disfrutar de divertidas excursiones, baños en aguas termales, senderos para caminatas, así como las múltiples posibilidades que el lujoso resort le brindan. A pesar de que ha sido un viaje de lo más agradable, lo cierto es que la pareja no ha solucionado todos sus problemas. Según explica un amigo del matrimonio a ‘US Weekly’, tanto Kim como Kanye tiene asuntos muy profundos que un lujoso camping no puede arreglar.

Tras su viaje, ambos continúan haciendo vida por separado. En concreto, el cantante ha vuelto a Wyoming, donde está centrado en prepararse para las próximas elecciones, y la influencer ha regresado junto a sus cuatro hijos a su mansión de Calabasas. Está claro que la mujer del rapero está intentando hacer lo máximo posible para arreglar todos los problemas del matrimonio para no protagonizar un polémico divorcio que pueda afectar a sus cuatro hijos, North (7), Saint (4), Chicago (2) y Palm (15 meses). El tiempo pondrá todo en su sitio y por el momento te dejamos las mejores imágenes del lujoso complejo en el que se han alojado.