Bryan Cranston ha llegado a cobrar 225.000 dólares por cada capítulo de ‘Breaking Bad’. Pero antes de que le llegara su gran oportunidad tuvo que luchar contra todo tipo de adversidades.


Saltó a la fama mundial en 2008 por su papel de Walter White en ‘Breaking Bad’, una de las mejores series de televisión de la última década. Antes del papel que lo catapultó al estrellado internacional (y que le llegó pasados los 50 años) había trabajado en la telecomedia ‘Malcolm in the middle’. Y, años antes de hacer sus primeros pinitos ante las cámaras, el actor Bryan Cranston se buscó la vida como pudo. Y de qué manera. He aquí el relato de una vida intensa, llena de adversidades.

Un padre ausente y una madre que era «como un fantasma»

Nacido en Canoga Park, California, el 7 de marzo de 1956, el actor estadounidense tuvo una infancia complicada. No lo tuvo fácil, desde luego. Su padre abandonó a la familia cuando apenas contaba con 11 años de edad. Y no volvería a verlo hasta 10 años después. Su marcha dejó a todos en una situación de precariedad económica tan profunda que su madre no tardó en ahogar su pena en alcohol. «Mi padre eligió no estar con nosotros o vernos o ser padre. Mi madre eligió convertirse en alcohólica y ahogar su pena, tristeza y resentimiento. Ella era como un fantasma de sí misma. Y nadie jamás explicó por qué él se fue», explicó en una entrevista en el diario ‘Sunday Times’.

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Siendo adolescente, el estadounidense intentó por todos los medios sobrevivir a las dificultades financieras de su familia. Trabajó como pintor de brocha gorda, repartidor de periódicos, granjero, guardia de seguridad y estibador, pero no logró impedir que su familia perdiera su casa. Esta fue embargada por el banco, lo que provocó que se fuera a vivir con sus abuelos durante un año junto a su hermano mayor, Kyle, junto a sus abuelos durante un año.

Sus inicios como actor no fueron apoteósicos. Compaginó pequeños papeles como actor publicitario para marcas como Lay’sExcedrinHonda Accord Coffe-Mate y haciendo roles en teatros de California. Pero le costó que le llegara su gran oportunidad. Esta se produjo cuando le dieron un papel en ‘Malcolm in the middle’. Pero cuando realmente se alinearon los astros y recibió la bendición de los dioses fue cuando le dieron el papel para ‘Breaking Bad’. Una producción de Netflix que logró un éxito sin precedentes y que, a día de hoy, se considera una serie de culto.

Superó el coronavirus: «Perdimos el sentido del gusto y del olfato»

Gracias a ‘Breaking Bad’, en la que ganaba 225.000 dólares por cada capítulo, ha logrado una fortuna de 40 millones de dólares. Pero ha ganado mucho más que dinero. Ha logrado prestigio como intérprete. Y ha reunido unos cuantos premios. Entre ellos, Un Globo de Oro, cuatro premios Emmy, 2 Tony… y unos cuantos más. Incluso ha estado nominado a los Premios Óscar en 2016 por su interpretación del guionista Dalton Trumbo en ‘Trumbo’.

En el terreno personal, es discreto. Su primera esposa es la escritora Michelle Middleton, de la que se divorció en 1982. En la actualidad está casado en segundas nupcias con Robin Dearden, con la que tiene una hija llamada Taylor (28), que también trabaja como actriz. Hace poco, la pareja contraía el coronavirus. Una enfermedad que superaron sin demasiados apuros. «Perdimos el sentido del gusto y del olfato. Pero siempre digo que mi mujer perdió el gusto al casarse conmigo», ha contado el actor en ‘El Hormiguero 3.0’, donde ha concedido una entrevista por videollamada a Pablo Motos para promocionar su último trabajo: ‘Your Honor’.

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Además de su faceta como actor, es empresario. Junto a Aaron Paul, el que fuera su compañero de reparto en ‘Breaking Bad’, ha creado la marca de mezcal ‘Dos Hombres’. «Hace tres años nos sentamos en una barra de sushi en Nueva York. Hablábamos sobre la vida y la posibilidad de emprender un viaje juntos. Vivimos el mejor momento de nuestras vidas grabando ‘Breaking Bad’ y construimos un vínculo especial. Sabiendo que no podíamos compartir la pantalla por un tiempo, nuestros pensamientos se enfocaron en un nuevo proyecto», contaba poco después de lanzar la firma de bebidas.

Le gusta correr (ha corrido varias maratones) y asistir a partidos de béisbol, su deporte favorito. Es fiel seguidor de LA Dodgers y de Philadelphia Phillies, un equipo del que colecciona todo tipo de recuerdos. Con fama de tipo cercano, Bryan Cranston suele decir ‘sí’ cuando sus fans le piden un autógrafo o un ‘selfie’. Y es que pesar de ser una estrella a nivel mundial, no olvida sus orígenes. Se considera un tipo normal y nada extraordinario. Pero quienes lo conocen dicen que es un tipo genial. Alguien capaz de construir él mismo una casa ecológica (en la playa de Ventura y que ha vendido recientemente). Y alguien cuyo trabajo fue capaz de deslumbrar al mismísimo Anthony Hopkins, quien le escribió una carta para felicitarlo personalmente por su «brillante» y «espectacular» interpretación en ‘Breaking Bad’.