El comentario de Carmen Maura contra los catalanes que le genera críticas

La actriz ha presentado su nueva película ' Gente que viene y bah' y en una de sus entrevistas con motivo de la promoción ha hecho un polémico comentario acerca de los catalanes

Carmen Maura se encuentra en plena gira de promoción de su nueva película ‘Gente que viene y bah’, que protagoniza junto a Clara Lago y Alexandra Jiménez. En una de las entrevistas habló sobre el revuelo político existente actualmente por los catalanes. Y es que además de hablar de su papel como actriz, también respondió a preguntas relacionadas con los temas de actualidad y sociedad.

En la entrevista, concedida a ‘El Mundo’, dijo refiriéndose a los catalanes que: “Cada vez que veo que para conquistar a los catalanes les están dando dinero, me pone negra. Porque precisamente no es la comunidad que más lo necesita”, asegura en la entrevista.

Carmen Maura está en plena promoción de su nueva película

Y añadió: “Si acaso es la comunidad que más gasta en tonterías. Vamos a un festival y ves una oficina española y otra catalana. Y lo de las embajadas. No, no es así. Vamos a solucionar que haya trabajo para todo el mundo,vamos a recibir a la gente de las pateras como dios manda… Me pone negra. Todo eso hace que los otros vayan con las banderitas», cuenta.

La veterana actriz también habló sobre la última gran revolución de la mujer al mismo medio. Una respuesta que también ha traído mucho revuelo mediático: “La verdad es que creo que todo está muy descontrolado. Y, sinceramente, creo que ya es hora de que las mujeres empecemos a relajarnos”.

Ha hecho polémicas declaraciones acerca de la mujer y los catalanes

Además, Carmen Maura cree que hay que comenzar a normalizar la situación: “Hay que empezar a tomarse el ser iguales a los hombres como si fuera una cosa normal. Si seguimos con tanta reivindicación y tanta discriminación positiva vamos a empechar a todo el mundo”, explica.

La actriz ha querido también hacer referencia a lo complicada que era la vida en el pasado: “Lo que hemos vivido antes sí que era angustioso, cuando teníamos que pedir permiso al marido para comprar una nevera. El adulterio, para el marido era una gracia y para la mujer era cárcel. Hay cosas que se han conseguido que demuestran que estamos en camino”, ha dicho.