Bernardo Pantoja no está bien. El padre de Anabel Pantoja está ingresado en un centro hospitalario de Sevilla y las personas de su entorno están muy preocupados por su estado de salud. La «preocupación extrema», según han adelantado en ‘Sálvame’ mientras la sevillana confirmaba el ingreso del sevillano.

Al parecer, hace una semana el hermano de Isabel Pantoja fue ingresado y dado de alta, pero el pasado viernes 11 de febrero, una ambulancia le habría atendido en su domicilio. Desde entonces permanece ingresado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de la capital hispalense.

«En mi familia están todos preocupados», dice Anabel Pantoja

Su hija no ha querido dar detalles de su estado, pero sí ha confesado que «esa era mi preocupación», ya que al entrar en el programa sus compañeros se percataron de que algo le sucedía. «En mi familia están todos al tanto y preocupados».

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«No estoy al 100% tengo la cabeza perdida», ha admitido la colaboradora. «Cuando mi padre esté estable vuelvo a la carga en todos los sentidos y para adelante con todo». Emocionada, ha querido dar las gracias a Elio Berenguer, un joven que ayuda a su padre en su día a día. «Él es mis manos y mis pies. Es un ángel. No tengo vida para agradecérselo». Asimismo, ha recordado que ella no está al lado de su padre en Sevilla porque tiene que «trabajar para que a ese que está ahí no le falte de nada».

«Es algo crónico», ha revelado un amigo de la familia

«Está estupendo y con ganas de salir de casa. Lo que tiene es lo de siempre… Es algo crónico, el tema de su azúcar», ha relatado el mismo Elio durante una intervención con el programa. «Se acaba de tomar un descafeinado con un paquete de galletas sin azúcar. Ha comido divinamente, ha comido macarrones, ha comido pollo», ha añadido, dejando claro que su estado no reviste gravedad.

Bernardo Pantoja lleva años arrastrando diversos problemas de salud. Enfermo de diabetes, sufre también problemas de circulación. En el año 2017 tuvo que ser intervenido a causa de una infección que sufría en la pierna como consecuencia de una herida mal curada. En esa operación le fue amputado un pie a la altura del tobillo y desde entonces camina con la ayuda de una silla de ruedas. «Hay una persona enferma en el hospital y hay que tener todo el respeto del mundo», ha recordado Anabel.

Anabel Pantoja
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Este martes, la andaluza ha confesado atravesar horas bajas ante este nuevo contratiempo de su padre: «No me ha dado tiempo de sentarme y llorar, de sentarme y de verlo todo. Lo de mi padre fue el viernes pasado… Al final lo vas cargando todo en una mochila».

Anabel Pantoja: «No me gusta la casa que tengo ahora»

También ha hablado de cómo está su relación con Omar Sánchez, cuya separación confirmó el 31 de enero. A día de hoy, la relación entre ellos es cordial y tienen «conversaciones» porque «es inevitable». Cuando hablan por teléfono comentan detalles cotidianos: «Mira, acabo de comprar esto o acabo de comprar lo otro, pero sin reproches. A lo mejor es una actitud que no se debería tomar para evitar equivocaciones». Omar ha hablado con las cámaras y ha dicho que entre ellos existe un enorme cariño y que ella siempre podrá contar com su apoyo. Esta le ha respondido: «Él me tiene a mí siempre también», no sin antes aclarar que quizás ambos se sintieron solos estando el uno con el otro.

En un audio inédito grabado en una conversación con Lydia Lozano, Anabel Pantoja le ha confesado a su compañera que no es feliz en su nueva vida. «No me gusta la casa que tengo ahora. Es muy pequeña y no me gusta la zona». Eso, sumado a «la vuelta a ‘Sálvame’, a tener que defenderte todo el día» y el ingreso de su padre en un hospital la hacen sentirse muy inquieta. Por eso se siente identificada con la canción de Bambino titulada ‘Payaso’, cuya letra reza: «Soy un triste payaso que oculto mi fracaso con risas y alegrías que me llenan de espanto», «Ante la gente yo oculto mi derrota, payaso con careta de alegría, pero tengo por dentro el alma rota» o  «Soy un triste payaso que en medio de la noche me pierdo en la penumbra, con mi risa y mi llanto. No puedo soportar mi careta. Y ante el mundo estoy riendo. Y dentro de mi pecho, mi corazón sufriendo».