«¡A una se la pagan los estudios y a otra no se la paga nada!», ha lamentado la colaboradora en ‘Sálvame’ al hablar del padre de su hija.


Esta tarde, Belén Esteban ha intentado morderse la lengua cuando se ha hablado sobre las últimas novedades de la familia Janeiro. Pero no ha podido. En ‘Sálvame’ daban el último parte médico de Humberto Janeiro, padre de Jesulín de Ubrique, quien ha sido ingresado en un hospital de Jerez de la Frontera debido a la aparición de unas úlceras en los pies. Una noticia que la de Paracuellos no podía evitar comentar. «Deseo que se mejore, que lo cuide mucho su novia y, pues, muy bien». Incluso enviaba unas palabras de ánimo a quien fue su suegro: «Humberto, mejórate, que sé que estás viendo ‘Sálvame’, que sé que te encanta».

La madrileña expresaba también sus deseos de recuperación para María José Campanario, que padece fibromialgia desde hace años. «Que te pongas mejor si es así que estás mala», contaba. No quería entrar en detalles sobre el círculo de su expareja, pero le ha costado mantenerse al margen de las últimas novedades de la familia de su hija Andrea. «Que no puedo hablar… No sé nada de este tema, pero si mi madre se pone mala llamo a mi nieta. Que existimos, ¿no?», se lamentaba. «Tenéis que entender que llega un momento que y venga y venga… ¡Si yo no tengo ningún contacto con ninguno de ellos! Tengo a mi marido, tengo una familia».

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¡A una se la pagan los estudios y a otra no se la paga nada!

Pero el programa tenía más novedades sobre el círculo del torero. El espacio emitía unas declaraciones de Carmen Pardo en las que hablaba de Jesulín, de su relación con María José Campanario y de su primera hija. La periodista contaba que el diestro llegó a un acuerdo con Belén Esteban para ver a su hija cada quince días. Entonces, la colaboradora de ‘Sálvame’ ha estallado: «¡No me provoquéis! ¿Sabes si es verdad lo del acuerdo cada 15 días? ¿Estás segura de que no tienen contacto los hermanos? ¡Siempre echando la culpa a la misma, que soy yo».

«Solo voy a decir una cosa. ¡A una se le pagan los estudios y a otra no se le paga nada! Es verdad que la he puesto en el disparadero muchas veces, de lo cual me arrepiento, pero que no me provoquen», decía, emocionada. Casi al borde de las lágrimas, la colaboradora se lamentaba de «las mentiras» que se dicen sobre su hija. «Lo que más me duele que como mi hija se entere me va regañar encima. Pero esa señora no tiene ni idea. ¡Ni idea! Es verdad que me pidió que cuando cumpliera 18 años… y lo quiero seguir cumpliendo. Y muchas veces es muy difícil para mí. Porque son muchas cosas. Ya está bien. ¡Que no es verdad! Cada 15 días se la tenía que llevar. Ahora tiene 21 y dónde está. ¿Dónde? ¡Que no le hace falta!», exclamaba. Y abandonaba el plató desahogando sus tensiones: «Estoy hasta los huevos ya de las mentiras. ¡Hasta los huevos estoy!»

Al regresar al plató volvía a lanzar, indignada. ¡Que le pregunten al de los 15 días si sabe dónde estudia!». Belén no entiende cómo tantos años después de su separación se diga «que era una custodia compartida y después de 20 años nos enteramos ahora. ¡Pregunto!».

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Se emociona al hablar de su hija

Carlota Corredera, al ver a Belén al borde de las lágrimas, le ha dedicado unas emotivas palabras de apoyo. «Creo que tienes que estar súper orgullosa de ella, porque para ella sería facilísimo pedirte a ti que contases todo lo que no se cuenta. Ella lleva tres años con el cronómetro parado», le ha recordado. La ‘Princesa del pueblo’, reprimiendo el llanto, ha zanjado el tema dejando claro que quiere seguir respetando el deseo de su hija de mantenerse al margen de los focos. «Ella tiene su derecho a ser anónima, que es lo que quiere. Estoy harta de escuchar que ‘en cuanto tenga 18 años la va a sacar en un ‘Deluxe’. Y no lo he hecho nunca. Es el mayor orgullo que tengo». Han pasado 20 años desde que Belén se separó de Jesulín de Ubrique, pero todo lo que tiene que ver con la distante relación entre padre e hija sigue doliendo, y mucho, a la madrileña.