Beatriz Montañez ha relatado el infierno que vive desde que anunciara que vive en una casa sin agua ni luz y con solo 150 euros al mes.


En el pasado mes de marzo Beatriz Montañez contó el giro de 180 grados que había dado su vida. Tras muchos años delante de las cámaras, la presentadora dejó la televisión, ya que necesitaba parar y tomó la decisión de retirarse en el campo. Ella misma lo contó en su libro ‘Niadela’, donde explicó que ahora vivía con 150 euros al mes y era inmensamente feliz. Lo que entonces no esperaba era el horror que le esperaba al hacer pública su nueva vida y ahora lo ha contado en el programa ‘A vivir’, donde ha confesado el disgusto al que hace frente. De estar alejada del mundanal ruido ha pasado a estar continuamente vigilada por curiosos, un vuelco del que ella está deseando escapar.

Foto: Gtres

«He tenido intrusos, no los llamo fans, los llamo intrusos, en los cuales ha tenido que intervenir la Guardia Civil, porque se han dedicado a revolotear por mi casa, a dejarme notas, a observarme con prismáticos al sentirme enclaustrada en mi propia libertad», ha dicho indignada. Es consciente de que puede llamar la atención que renunciara a una vida llena de privilegios y se decantara por una casa en el bosque sin agua ni corriente eléctrica, pero lo cierto es que ella insiste en que ha ganado en calidad de vida. Eso sí, estos últimos meses la sociedad no se lo ha puesto en absoluto fácil. «Ha sido muy frustrante sentirme vigilada en mi propia casa y por primera vez en cinco años, donde no he sentido miedo de la naturaleza, si lo he sentido con las personas que me observaban y me vigilaban, y se convertían en intrusos dentro de mi propio hogar. Así que por favor, pido a aquellos que tengan la intención o que estén buscando dónde está Niadela, o que quieran venir, que no lo hagan. Que respeten mi decisión», ha insistido.

Así, Beatriz Montañez pretende que cese esta curiosidad y, por fin, la dejen vivir como ella lleva tiempo buscando: tranquila. Por ello, pide que el resto empatice y entiendan que si ella ha querido dejar este mundo de los medios es precisamente para que nadie la busque y ella pueda seguir con su vida. A través de los micrófonos ha hecho una denuncia pública con la que pretende que todo vuelva a ser como antes: «Cuesta entender al otro en general. Es cada vez mucho más difícil ponernos en la situación del otro. Creo que ser capaces de entender al otro requiere una vez más, pararse, ponerse en la piel del otro, pensar como el otro piensa, salir de nosotros mismos y el hecho de salir de nosotros mismos simplemente por hacerlo. Incluso sin pensar en ‘me voy a colocar en la posición del otro’, en cómo el otro piensa, en cómo el otro siente para poder entenderle mejor», ha dicho.

Foto: Cadena Ser

Lo que más le duele es que haya quien pueda pensar que su decisión está motivada por supuestos problemas mentales que nada tienen que ver con la realidad. “Los ecos que me han llegado es que estoy loca, que seguramente esté enferma mental, que tenga una seria depresión”, comenta la periodista. Beatriz Montañez insiste en que, por primera vez, se encuentra segura de la determinación que tomó y ahora pide a todos aquellos que respeten su cambio vital.