El que fuera mano derecha del cantante, enfrentado a él en los tribunales, advierte que tiene mucho que contar.


Por su nombre pocos le conocen. Se llama Francisco Majón. Y durante años fue la mano de derecha de David Bustamante. No solo eran amigos, eran inseparables. Pero algo se rompió entre ellos y, a día de hoy, están duramente enfrentados.

Majón fue un apoyo fundamental en la vida del cantante, especialmente cuando tuvo que hacer frente al aluvión de preguntas de los medios tras su ruptura con la modelo Begoña Alonso. Entonces, su ayudante lo ayudó a capear el temporal. Gracias a su buen hacer logró detener algunas informaciones que podían manchar la reputación del exconcursante de ‘Operación Triunfo’.

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La química entre ellos era tan fuerte y la confianza tan total, que el cántabro no dudó en confiar en Francisco Majón para llevar su economía. Así, empezó a gestionar sus asuntos legales y económicos, amén de los personales. Bustamante confiaba ciegamente en su hombre de confianza, pero su unión se vino abajo cuando el artista recibió una notificación de Hacienda. Según publica el diario ‘ABC’, «un desacuerdo con la administración» motivó la ruptura de la amistad y la relación profesional. El intérprete creyó que su problema con la Agencia Tributaria se debía a una mala praxis por parte de Manjón, así que recurrió a la justicia e interpuso una demanda acusándole de estafa y mala gestión.

El juicio, tal y como ha publicado ‘Hola’, se celebró hace unos días en la Audiencia Provincial de Madrid. En su demanda, David Bustamante pide cárcel y el pago de 500.000 euros para Manjón. La situación ha llevado al exayudante del artista a una situación muy complicada. Según señala el citado diario, lleva cinco años viviendo «una auténtica pesadilla y no entiendo que ahora se haya hecho público a pocos días de que se conozca el fallo». El que fuera mano derecha de Bustamante defiende su inocencia por encima de todo. Además, ha destacado que todos estos años ha permanecido en silencio por su sentido de la lealtad y el afecto que en su día tuvo a su examigo íntimo.

Ahora bien, en función de lo que dictamine el fallo judicial obrará de una manera u otra. Ya no piensa quedarse de brazos cruzados. «Si la justicia finalmente me da la razón, creo que ya no me voy a callar. Tengo material que si saco, se arrepentirá», ha señalado. En su advertencia incluye hacer públicos datos que conoce muy bien de la vida del de San Vicente de la Barquera: desde su profesión a su matrimonio con Paula Echevarría o sus relaciones personales.