Anabel Pantoja se ha sincerado como nunca antes lo había hecho en el ‘puente de las emociones’ en la última gala de ‘Supervivientes‘. La colaboradora de televisión se encuentra en la recta final del concurso y ha tenido que enfrentarse a este repaso de su vida a través de cinco palabras que la definen: familia, decepción, arrepentimiento, soledad y perdón. Anabel no ha podido evitar emocionarse al hablar de muchos aspectos de su vida, en especial de la relación que mantiene con sus padres, Mercedes Bernal y Bernardo Pantoja.

La primera palabra a la que se ha enfrentado ha sido a «familia». «Todo el mundo dice que soy muy guerrera con mi familia porque siempre estoy peleando y defendiendo. Tengo que decir que somos muy dispares, pero que representamos a muchas familias en España. Yo estoy orgullosa de ser sobrina de, súper orgullosa de mi apellido, pero también me gusta que me reconozcan por mí misma», cuenta. La colaboradora ha estado a punto de romperse en esta primera parte de la entrevista al pronunciar las siguientes palabras: «Ha sido bastante duro porque me fui a vivir fuera, me separé de ellos y los veía muy poco», dice refiriéndose a la etapa en la que se marchó a las Islas Canarias.

Anabel Pantoja ha seguido hablando al respecto: «Hace un año y pico que se truncó parte de mi familia. Se separaron y he tenido que estar a caballo. Te hablo de mi padre que está en Sevilla, mi padre que se puso malito. Es muy duro. Un simple detalle que te puedo apreciar es que cada vez que voy a ir a ver a mi familia, necesito cinco días mínimo. Es duro. La situación de mis padres la conocéis y tengo que asimilarla. Intentas estar a la altura pero a veces no puedo estar. Les habré fallado y desde aquí tengo que pedir disculpas o perdón pero ni puedo hacer más».