La colaboradora, que lleva más de dos meses sin ver a su chico, arde en deseos de reencontrarse con él.


Este viernes, todas las miradas estaban puestas en Anabel Pantoja. Desde que su novio, Omar Sánchez, dijera en Honduras que está deseando tener un «mini Omar» o una «mini Anabel» con ella, todos han querido saber si la sobrina de Isabel Pantoja tiene planes de formar una familia antes de pasar por el altar. Su respuesta ha sido clara. Cuando sus compañeros de ‘Sálvame‘ le han preguntado por este asunto, ha dejado claro que, de momento, no tiene ninguna intención de tener un bebé.

A sus 34 años, la sevillana ha reconocido que aún no ha despertado su instinto maternal y lo único que anhela hacer con su novio es «practicar«. Pero de tener bebés, nada de nada. Los ensayos son más divertidos, ha dicho, y con eso le basta y le sobra. Sincera y sin pelos en la lengua, ha revelado que su chico es más ardiente que ella. Que ella lo es, y mucho. ¡Hasta ha tenido sueños subidos de tono con su compañero Kiko Hernández! Pero en lo relativo a fogosidad, el canario la supera. Después de dos meses de forzosa castidad, arde en deseos de tener un encuentro, -o los que se tercien-, con su prometido. Que desde que este se marchó a los Cayos Cochinos para concursar en ‘Supervivientes 2021‘, a más de 8.000 kilómetros de casa, ni el viento la ha rozado: «Estoy intacta». Y ya toca. Eso sí, pese a las ganas, va a esperar a que regrese: «Si estuviera allí no voy a hacer nada, menos delante de toda España. Eso lo hago en mi casa».

Hasta que el reencuentro se produzca, ya ha pensado qué hará una vez que su amado retorne a sus brazos, la colaboradora ha confesado qué planes tiene con su churri. Como era de esperar… está dispuesta a todo. Vaya, que piensa dejar a Omar más seco que la mojama. Por la mañana, por la tarde, por la noche. Cualquier hora del día será buena para dar rienda a su pasión debajo de las sábanas. Pobre Omar: ¡No imagina lo que le espera! Bromas aparte, lo cierto es que Anabel Pantoja, como a todo hijo de vecino, tiene sus prioridades en lo concerniente a su vida erótica.

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A ella lo que le más le gusta es hacerlo a la hora de la siesta. «Después de comer, para hacer digestión», ha confesado. La nocturnidad no va con ella: «No me gusta por la noche noche noche». ¿Y por qué prefiere los mimitos y los cariñitos cuando media España se echa una cabezadita? Fácil: las condiciones son las óptimas. Al menos en Pozo Izquierdo, donde ella vive. Así lo ha explicado ella: «A mí después de comer me encanta, porque en Canarias hay una temperatura estupenda».

Los colaboradores del programa no quitaban ‘oreja’ a todo lo que estaba contando. Lydia Lozano destacaba que «realizar sexo adelgaza». Por su parte, Kiko Matamoros, le recordaba que no tiene motivos para pasar apuros durante la ausencia de su novio, ya que «el ‘satisfyer’  ya no va a pilas» y lo puede dejar cargando por las noches. Sabios consejos los de sus compañeros que, sin duda, le abrirán las puertas a un mundo inexplorado hasta ahora. Porque ella cacharritos no usa. Los complementos para el amor, de momento, no son para ella. A Anabel se le enamora el alma y todo lo demás solo con estar al lado de su chico, al que verá dentro de muy poco. ¡Love is in the air!