Alba Santana no ha disimulado su tristeza por la muerte de su padre, Manolo Santana. Ya ha llegado a Madrid para darle su último adiós y aunque confiesa que «no había comunicación», dice que «el cariño» le ha empujado a realizar este difícil viaje


Alba Santana ya está en Madrid. Tal y como se confirmaba este domingo durante el velatorio de Manolo Santana en Marbella, ciudad en la que ha vivido en los últimos años, la hija que tuvo junto a Mila Ximénez acudiría a la capilla ardiente que se ha instalado en la pista principal de La Caja Mágica de Madrid. Ha sido un viaje muy duro para la hija más mediática del veterano tenista, que perdía la vida este fin de semana a los 83 años tras varios meses rumoreándose que su salud no era la mejor. A pesar de que entre padre e hija no existía una relación fluida y llevaban años sin dirigirse la palabra, la hija de Mila Ximénez ha entendido necesaria su presencia en la capilla ardiente, que es precisamente lo primero que ha hecho nada más aterrizar en Madrid su vuelo procedente de Ámsterdam.

Vídeo: Europa Press

El avión en el que volaba Alba Santana aterrizaba en torno a los 14:15 horas de este lunes. Su primer contacto con la realidad ha sido con los reporteros que esperaban su llegada a la capital en tan duros momentos. Alba no pudo disimular estás abatida, ya que en tan solo seis meses se ha quedado huérfana de madre y de padre, añadiendo más dolor a esta última pérdida por cómo su relación se había enfriado a consecuencia de años tratando cuestiones peliagudas. Completamente de luto, con tan solo una pequeña maleta con sus pertenencias, y escondiéndose tras unas grandes gafas de sol, Alba Santana no ha podido ocultar su tristeza y no ha dudado incluso en ofrecer sus primeras palabras a los mensajes de condolencias de la prensa: “Es un momento muy difícil”, decía a la vez que, aunque “no tenía comunicación” con su padre, el “cariño” le ha empujado a realizar este viaje “para despedirle”.

Vídeo: Europa Press

La hija de Mila Ximénez siente un gran respeto por la prensa y es por ello que se disculpa por no tener las fuerzas suficientes como para hacer más declaraciones. Está rota, esta situación le ha desbordado. Hablará sobre su padre, recordará los momentos vividos junto a él y el dolor que le embarga ahora que le toca decir adiós, pero emplaza este momento a la capilla ardiente, donde le dedicará unas palabras.

Alba Santana se lamentaba cuando tenía que decir adiós a su madre, no haber sido consciente del poco tiempo que le quedaba a su lado y no haberlo aprovechado como le hubiese gustado. Con Mila Ximénez tenía un vínculo especial, casi de amistad, pero la distancia se lo impedía. También le ha sucedido lo mismo con su padre y es que lleva muchos años sin hablarse con Manolo Santana ahora le dejan un sentimiento amargo. Un vacío que no ha podido llenar cogiéndole la mano en sus últimos momentos, perdonándose mutuamente por los errores del pasado. Vacío. Una tristeza que ahora le ha traído a Madrid para despedirse de él, soltar lastre y rezar por su alma en compañía de su familia y los amigos de profesión.

Vídeo: Alba Santana habla así de bien sobre su padre

Vídeo: Europa Press