La reina Máxima procura centrarse solo en el trabajo para enmendar su error del pasado verano al viajar a Grecia.


La reina Máxima de Holanda es una de las ‘royal’ más populares del mundo. Sin embargo, desde hace un tiempo apenas se deja ver en público. Las condiciones de la pandemia impiden llevar a cabo una agenda más o menos normalizada, pero aún así llama poderosamente la atención la escasez de compromisos tanto del monarca como de su esposa. Y los pocos que están realizando son de corte virtual, sobre todo videoconferencias con distintas organizaciones. Casi como en el confinamiento total de la pasada primavera. La última aparición de la consorte ha seguido por este camino, y además hemos reparado en su sutil cambio de imagen, utilizando gafas de ver, que anteriormente se ha puesto en público en escasas ocasiones.

Máxima de Holanda presidió una videollamada con la organización MIND, enfocada en las enfermedades mentales, con motivo del llamado Blue Monday, el Lunes Triste, ya que se considera a este día como el más deprimente del año. La reina conversó con varias personas mostrando su dominio absoluto del neerlandés y ejerciendo como una especie de moderadora, siempre atenta y empática con sus interlocutores.

En otro sentido destacó por su look. Con el pelo suelto, pero peinado hacia atrás, y luciendo unas gafas de pasta que le quedaban verdaderamente bien y le daban un aire «de intelectual». Esta vez descartó directamente el uso de lentillas. Por lo demás llevaba un jersey de cuello cisne negro y unos grandes pendientes de lágrima blancos. Una imagen muy depurada que le sienta bien y a la vez no despierta críticas.

Hay que recordar que los reyes Guillermo y Máxima fueron objeto de de una enorme polémica el pasado verano, cuando les pillaron de viaje en Grecia, donde poseen una casa, cuando todavía estaban en vigor las restricciones para viajar fuera del país. Y no fue solo una vez, sino dos, las que lo hicieron. Aparte del viaje en sí, también se publicó una foto con el dueño de un restaurante, juntos y sin mascarilla, otro gesto que causó indignación. Todo ello tuvo como consecuencia una disculpa pública por parte de ambos ante su pueblo. Desde entonces, miden muy bien cada paso que dan.

Echando un vistazo a la agenda oficial de Máxima, nos encontramos con que en lo que va de año solo ha cumplido con dos actividades. La primera el pasado 11 de enero y esta del 18 de enero. La última de 2020 fue el 18 de diciembre. Desde hoy mismo hasta el próximo jueves 21 participará de manera virtual en una «visita» a Senegal para promover los servicios financieros inclusivos en calidad de embajadora de Naciones Unidas en este asunto. Y de nuevo será ante una pantalla.