Tessy de Luxemburgo, exmujer del príncipe Luis, rompe moldes casándose poco antes de dar a luz a su tercer hijo.


¡Tessy de Luxemburgo se ha casado! Este mediodía la joven ha dado el «sí, quiero» al empresario suizo Frank Floessel en la que podemos considerar desde ya mismo como la boda más original de las celebradas durante la pandemia. La novia estaba radiante y lucía orgullosa su avanzado embarazo (dará a luz a su tercer hijo, un varón, en agosto), mientras entraba acompañada por sus dos hijos mayores, que han ejercido como padrinos de la ceremonia junto a la hija de su ya marido.

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Tessy, de 35 años, ha llegado a los juzgados en un coche blanco cuyas puertas se abrían hacia arriba (como el Delorean de la película ‘Regreso al futuro’). Cuando ha bajado hemos descubierto su vestido nupcial: un modelo premamá con escote a pico, sin mangas, falda larga de volantes y marcando barriguita con un cinturón negro con una flor. El pelo recogido en un moño, joyas de brillantes y un bonito ramo de flores blancas. La novia ha lanzado un beso a la cámara de una amiga invitada que ha grabado estos bonitos momentos previos a la ceremonia.

Del coche también ha salido su hijo Noah, de 13 años, quien llevaba en su mano una cajita con lo que a buen seguro que era la alianza de boda de su madre.

Debido a las restricciones sanitarias, los pocos invitados a la boda se han tenido que quedar fuera del recinto. Pero han seguido la ceremonia a través de sus respectivos móviles, en videoconferencia, ofreciendo una de las imágenes más curiosas para una ‘boda real’.

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Tessy es la exmujer del príncipe Luis de Luxemburgo, hijo de los Grandes Duques Enrique y María Teresa, con quien se casó en 2006, teniendo apenas 20 años, y del que se separó en 2017. Ambos tienen dos hijos: Gabriel, de 15 años, y Noah, de 13.

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Como la propia Tessy avanzó hace unos días, su pareja y ella han preferido no esperar a tener a su primer hijo en común para casarse, aunque más adelante celebrarán otra boda más a lo grande: «Será una ceremonia muy pequeña e íntima en la que reuniremos a la familia más cercana y amigos. Sabemos que muchos amigos en el extranjero, especialmente de Reino Unido, no podrán asistir debido a las restricciones del coronavirus. De todas formas, no importa, la gran ceremonia de la boda tendrá lugar en unos pocos meses después de que el ‘pequeño guisante’ (como llaman al bebé) haya llegado y estoy segura de que para entonces la regulación habrá cambiado».