Es un rumor que viene sonando fuerte desde hace unos meses: Meghan Markle no continuará en la serie Suits, en la que trabaja desde 2011 y que le ha dado la fama televisiva. Aunque aún no se ha anunciado oficialmente, algunas fuentes y medios británicos como el Daily Star Sunday, aseguran que la intención de la actriz es zanjar su contrato y, por lo tanto, no estar en la que sería la octava temporada de la ficción. Actualmente se está emitiendo la séptima.

Meghan Markle, en un fotograma de la séptima temporada de la serie «Suits», donde da vida a una sexy letrada.

El principal motivo sería su inminente compromiso con el príncipe Harry de Inglaterra, anuncio que auguran para antes de las navidades. Los últimos pasos emprendidos por la pareja parecen apuntar en este sentido, sobre todo después de que hayan hecho visible y público su noviazgo en los recientes Juegos Invictus, a principios de octubre, en Toronto (Canadá). 

Precisamente en Toronto reside Meghan Markle, ya que es ahí donde tienen lugar la mayoría de localizaciones de la serie Suits. Aunque la joven siempre ha manifestado lo cómoda que se siente con su papel de la abogada Rachel Zane, que le ha permitido realizarse profesionalmente, su amor por Harry podría más y estaría dispuesta a sacrificar su carrera por ello.

Meghan y Harry hicieron «oficial» su noviazgo apareciendo juntos y de la mano en los recientes Juegos Invictus, en Canadá.

El Daily Mail también publica que la pareja no puede seguir viviendo separada a tantos kilómetros de distancia, y que los constantes viajes transoceánicos de Meghan para visitar a su novio en Londres, donde se queda en el palacio de Kensington, cada vez pesan más.

De hecho, dicen que están buscando una casita en Oxfordshire para vivir juntos. Un hogar con un punto rústico y en una zona con muchísimo encanto en plena campiña inglesa. Tras un año y medio de relación, con una declaración de amor pública por parte de ella («estamos enamorados», decía en septiembre en la revista Vanity Fair), su boda con el príncipe se da prácticamente por hecha. 

La pareja, muy cómplice y cariñosa, ante las cámaras.