Los reyes Guillermo y Máxima de Holanda acudieron al Teatro Nacional de La Haya, pero la reina acaparó la atención con un look digno de la mismísima Rania de Jordania.


Poco a poco, los ‘royals’ del mundo retoman sus actividades fuera del confinamiento al que se han visto obligados por la pandemia del coronavirus. Durante estos últimos meses los hemos visto desarrollar sus tareas en los despachos de sus palacio, pero ya con la desescalada en marcha, la mayoría de los miembros de la realeza están saliendo fuera de sus muros para cumplir con una agenda más normalizada. Eso sí, con todas las medidas de precaución aseguradas. Es el caso de los reyes Guillermo y Máxima de Holanda, unos de los más activos fuera de casa, a los que acabamos de ver juntos reabriendo el Teatro Nacional de La Haya.

Los reyes acudieron a la primera función de tarde tras la reapertura del mencionado teatro después de la emergencia sanitaria. Con su desescalada en fase más avanzada, el teatro ha vuelto a abrir sus puertas, pero contando con toda la precaución necesaria. Los propios Guillermo y Máxima los cumplieron a rajatabla, y nada más atravesar la entrada del recinto se limpiaron las manos con gel hidroalcohólico dispuesto en unas máquinas especiales para los usuarios.

Luego se dirigieron hacia el escenario, donde les recibieron los responsables del teatro y algunos de los artistas. Allí charlaron relajadamente para, a continuación, con los soberanos ya sentados, disfrutar de una minirepresentación.

A nadie le pasó inadvertida la imagen de Máxima de Holanda. Algo que, por otra parte, es habitual en su personal. La reina siempre llama la atención con sus estilismos barrocos y coloridos, nada fieles al «menos es más» que practican otras. En esta ocasión, Máxima se vistió de negro con un vestido largo de aire étnico. Más abajo os contamos todos los detalles de la firma y precio, pero ya os podemos adelantar que se trata de un modelo que bien pudiera llevar (o prestarle) a su homónima Rania de Jordania.

Un día antes, la reina Máxima también nos sorprendía luciendo un diseño todo en amarillo vibrante (que databa nada menos que del año 2001) para acudir a un museo. El toque eco lo puso desplazándose a la cita montada en bicicleta.

Por otro lado, aún tenemos en mente la imagen de los reyes de los Países Bajos y sus tres hijas en el posado por el 53 cumpleaños del monarca, para el que todas ellas pusieron color a la vida. Un par de semanas más tarde, la Familia Real aparecía en un vídeo en el especial de Eurovisión 2020, que hubiera debido celebrarse en Rotterdam, pero tuvo que suspenderse por la crisis del coronavirus. Acciones, todas ellas, que acercan a los reyes de Holanda a su pueblo en momentos que continúan siendo complicados.