La princesa Mary de Dinamarca fue señalada por no llevar mascarilla y estrechar manos durante su primer acto oficial tras las vacaciones.


La princesa Mary de Dinamarca regresó hace un par de días al trabajo tras las habituales vacaciones de verano junto a su familia. Lo hacía en el Centro Kattegat de Grenå en un acto muy especial para ella, pues era la primera vez que representaba como presidenta de honor al Fondo Mundial para la Naturaleza WWF, cargo que ocupó el pasado junio y que le hace especial ilusión por su compromiso con la defensa del medioambiente. Sin embargo, rápidamente llamaron la atención varios hechos, entre ellos que la esposa del príncipe Federico no llevaba mascarilla pese a estar rodeada de bastantes personas (tampoco estas iban protegidas). Y además, nada más llegar al recinto acuático y darle la bienvenida uno de sus responsables, la princesa le saludó estrechándole la mano…

Fue un gesto reflejo del que se dio cuenta de inmediato, provocando incluso un momento de hilaridad, y ya para el resto de personas evitó el contacto físico. Pero el ‘daño’ estaba a hecho y las críticas no tardaron en alzarse ante un comportamiento que se define como irresponsable e inconsciente para todos aquellos que no cumplen con todas las precauciones sanitarias derivadas de la pandemia del coronavirus.

La respuesta por parte de la Casa Real danesa no se ha hecho esperar y desde su cuenta oficial de Instagram han subido un par de fotografías de Mary llevando la mascarilla. En dichas imágenes, sendos primeros planos, la princesa lleva la misma ropa y parece encontrarse en dos medios de transporte, en un avión y en un barco, justo el día de dicho acto oficial. Las acompañan con el siguiente texto: «En tierra, mar y aire tenemos que acostumbrarnos a llevar mascarillas sanitarias. Es importante que sigamos juntos las recomendaciones de las autoridades sanitarias».

Y continúa: «Estuve en Grenå para mi primera visita oficial después de las vacaciones de verano. En el mar y en aire todo fue bien, pero en tierra se me resbaló y lamentablemente llegué a estrechar la mano. Me recordó lo importante que es que nos ayudemos unos a otros a cumplir con las recomendaciones. Cuidense y cuidense unos a otros».

Mary de Dinamarca es un ejemplo más de que no hay que bajar la guardia en cuanto a las medidas de prevención contra el virus. Y también de la importancia de saber rectificar cuando se ocupa un puesto de relevancia como el suyo. La princesa continúa con sus actividades oficiales con normalidad y, seguro que la próxima vez, no se le olvidará la mascarilla por su bien y el de todos. Lección aprendida.